Estados Unidos de América

4 al 8 de Septiembre de 2000
Organización de las Naciones Unidas
Cumbre del Milenio
Nueva York
(ONU)

La histórica Cumbre del Milenio de la Organización de las Naciones Unidas realizada en septiembre del año 2000, en la sede oficial de este ente en la ciudad de Nueva York, originó el tercer viaje internacional del presidente Hugo Rafael Chávez Frías de esta nueva etapa, cuadragésimo séptimo que realizaba desde el inicio de su gestión gubernamental, el 2 de febrero de 1999.

Más de ciento cincuenta (150) Jefes de Estado y de Gobierno se hicieron presentes en este cimero cónclave ecuménico en donde por vez primera, además de los discursos en la sesión plenaria, los Jefes de Estado realizaron una serie de mesas redondas a puertas cerradas para discutir el futuro de la ONU.

El sistema de mesas redondas fue una iniciativa introducida como un intento por abordar los temas de una forma más efectiva, sin las restricciones propias que impone el protocolo en este tipo de encuentros.

Durante los 3 días de la Cumbre se celebraron cuatro mesas redondas, siendo el Presidente venezolano, Hugo Rafael Chávez Frías, el único Jefe de Estado latinoamericano en presidir una de ellas. El discurso pronunciado por Chávez Frías, de tan sólo cinco (5) minutos, debido al estricto protocolo por la gran cantidad de jefes de Estado y de Gobierno que estaban presentes, lo realizó el jueves 7 de septiembre de 2000.

En esta breve intervención, quizás la más corta que haya realizado en eventos similares, no leída, fiel a su estilo, pero cargada de contenido, fundamentó a través de una visión retrospectiva del desarrollo de la humanidad la necesidad de construir un nuevo pacto mundial en las Naciones Unidas que permitiese adecuarla a las nuevas realidades, profundamente distanciadas del contexto de la Guerra Fría que la originó.

En este sentido, se le oyó expresar “…en este momento planetario siguen muriendo diariamente seres humanos, pero ahora las cifras se han duplicado, ya no como consecuencia de una guerra mundial. ¡No!. Ahora la principal causa de esta horrorosa verdad es la miseria, la marginalidad, el hambre…” , y continuó señalando:

…y es precisamente aquí donde aparece la Cumbre del Milenio como una esperanza creadora y como un desafío colosal. Naciones Unidas, ahora en el siglo XXI y para el tercer milenio, debe concentrar todos y los más grandes esfuerzos posibles, en el orden moral, intelectual, científico, social, cultural, económico y financiero, en la lucha contra los demonios del hambre, la miseria y la muerte que azotan nuestro planeta…

Se refirió a la importancia de alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), planteados en esta Cumbre, y propuso un cambio estructural en la Organización de las Naciones Unidas, para concluir señalando:

…Excelencias, amigas y amigos: Yo pude haberme ahorrado este discurso y ahorrarles a ustedes escucharlo reduciéndolo solo a tres segundos. ¿Por qué tres segundos? Simplemente por la dramática, horrenda realidad de que cada vez que el reloj marca ese pequeñísimo tiempo, muere de hambre un niño en el mundo. Uno…, dos… y tres: acaba de morir un niño, mientras estamos aquí. La Biblia lo señala en el Eclesiastés: “Todo lo que va a ocurrir debajo del sol tiene su hora”. Hagamos de esta, la hora, de una vez y para siempre: ¡salvemos al mundo!…

El Diario “El Nacional” destacó en su titular de primera plana que la intervención de Chávez Frías en la ONU “…fue una de las más atendidas por los más de 150 Reyes, Presidentes y Primeros Ministros que concurren a la reunión…”;20 en otro apartado noticioso de esa misma edición, calificó la intervención como un “…vibrante discurso…”.

En relación a las mesas de trabajo de la ONU, cada una de las cuatro contó con la participación de, entre treinta (30) y cuarenta (40) Jefes de Estado y/o de Gobierno; en las mismas se debatieron temas variados que fueron desde la pobreza hasta la reforma de las Naciones Unidas. Chávez Frías, tras su participación como presidente de una de estas, comentó que esta innovadora fórmula, ciertamente, había fomentado el diálogo entre los mandatarios; pero, quedaba por verse si los países eran capaces de pasar de la retórica a la práctica.

En esta ocasión, destacó el consenso latinoamericano para democratizar a la ONU. En resumen, pobreza, hambre y reforma del organismo internacional, fueron los aspectos claves que centraron y ocuparon la atención de los mandatarios en las mesas de trabajo, mecanismo que posibilitó una mayor participación de los líderes latinoamericanos, y en cuyo contexto el Presidente venezolano anunció la preparación de un nuevo pacto energético para beneficiar a la región centroamericana. Como era de esperarse, y como es usual en este tipo de actividad, la ocasión fue propicia para el desarrollo de diversos encuentros bilaterales.

Así, luego de la inauguración del quincuagésimo quinto (55°) período de sesiones de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, sostuvo varios de estos.

Uno de ellos con el Primer Ministro de Canadá, Jean Chretien; otro con el Presidente de Vietnam, Tran Duc Loung, asimismo con el Rey de Jordania, Abdullah Il bin al Hussein, y con el mandatario de Senegal, Abdoulaye Wade.

Con el Primer Ministro canadiense se produjo un intercambio de apreciaciones sobre la tercera cumbre del Alca que se realizaría, posteriormente, en Quebec, en abril de 2001.

Con el Presidente vietnamita evaluó la necesidad de estrechar, tanto las relaciones bilaterales, como interregionales Asia-Suramérica.

En el mismo sentido, en el encuentro con el Rey jordano, ambos mandatarios coincidieron en el interés de acercar aún más la relación del mundo árabe con América Latina, en especial en los aspectos energéticos, científicos y tecnológicos.

Posteriormente, la noche del miércoles 6 de septiembre, se reunió en la misión diplomática de Cuba ante la ONU con su homólogo Fidel Castro Ruz, con quien compartió una cena de trabajo. Los encuentros bilaterales continuaron, durante su permanencia en Nueva York con el Jefe del Gobierno español, José María Alfredo Aznar López (José María Aznar); con quien, según trascendió, abordó la conveniencia de la política de bandas de precios de la Opep.

Por otra parte, en reunión sostenida con Vladímir Putin, Presidente de la Federación Rusa, miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, intercambió apreciaciones sobre la dinámica de la coyuntura internacional y aceptó una invitación para visitar Moscú.

Del mismo modo, sostuvo contactos informales más breves con otros mandatarios presentes en esta histórica Cumbre del Milenio, entre ellos con el estadounidense William Jefferson Clinton y el haitiano René García Préval.

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