Federación de Rusia

25 al 27 de Julio de 2006
Volgogrado, Iszhek y Moscú

Con la llegada de Hugo Chávez Frías al poder político en Venezuela, las relaciones con el coloso euroasiático ruso se intensificaron como nunca antes había sucedido en la política exterior venezolana.

En este contexto se inscriben todos los viajes efectuados por Chávez Frías a esta nación, en la cual estuvo en un total de diez (10) ocasiones, durante el ejercicio de su gestión gubernamental.

Para este momento, ya había visitado Rusia en tres ocasiones anteriores, en mayo y luego en octubre de 2001, y posteriormente noviembre de 2004; de manera que este viaje efectuado entre el martes 25 y el jueves 27 de julio de 2006, era el cuarto que realizaba a la nación rusa.

Arribó alrededor de las tres y cuarenta y cinco minutos de la tarde de la hora local (3:45 p.m.) por el aeropuerto de la ciudad de Volgogrado (antigua Stalingrado), situada orillas del Volga, en el Cáucaso norte, en donde fue recibido por Nikolay Kirylovich Maksyuta, gobernador de la región de Volgogrado; Alexis Navarro, Embajador de la República Bolivariana de Venezuela en Rusia; Ermakov Alexsei Alexandrovich, director latinoamericano de la cancillería rusa; Sergei Starunov, representante del Presidente ruso, Vladimir Putin, y Lijachev Vitali Victorivich, presidente de la duma regional.

Llegaba a Rusia procedente de Belarús en el marco de la gira iniciada en Argentina que incluía a naciones de Europa, Asia y África, en el desarrollo y ejecución de una política exterior que basada en los principios de solidaridad, complementariedad y pluripolaridad, venía incrementando los niveles de cooperación en materia energética, técnica, militar y científica, entre otras áreas.

Volgogrado se convertía así en la primera ciudad donde cumpliría agenda de trabajo en territorio ruso, para luego continuar hacia las ciudades de Iszhek y Moscú.

En Volgogrado se tejieron redes interinstitucionales en materia de cooperación y complementariedad intergubernamental entre las administraciones de la Gobernación del estado Bolívar y la Gobernación de Volgogrado.

En ese marco, los ministerios venezolanos del ambiente e industrias básicas y minería otorgaron una concesión a la empresa rusa Al Rus, para la explotación de caolín y para la instalación de una planta de calcinación y refinación de este recurso no metálico en Venezuela, con una inversión estimada en doscientos millones de dólares (U.S. $ 200.000.000).

Ya, en el mes de junio del año anterior, con la firma de trece (13) convenios en una rueda de negocios con Rusia realizada en Venezuela, se habían captado alrededor de seiscientos cincuenta millones de dólares (U.S. $ 650.000.000) en inversiones, y ahora en esta ocasión se suscribía una carta de intención para el desarrollo de esta planta de refinación y calcinación de caolín, en el estado Bolívar.

Asimismo, Chávez Frías sostuvo diferentes encuentros de trabajo, destacando entre ellos, además de la reunión con el Jefe de la administración de la Provincia de Volgogrado, Nikolay Maksiuta, el sostenido con Varig Alekperov, presidente de la compañía petrolera Lukoil, y con Dimitri Alexandrevich Pumpyanskiy, jefe del consejo de directores de la compañía anónima metalúrgica y de tubos “TMK Rusia”.

Su agenda en esta ciudad cerraría con una visita a la fábrica de tractores de volgogrado y al simbólico monumento “Mamaev Kurgan” (La Madre Patria llama), en el Túmulo de Mamay, erigido en honor a los combatientes fallecidos del ejército soviético que enfrentaron a las tropas fascistas en una de las más cruentas batallas de la II Guerra Mundial.

Tras el encuentro con el director de la compañía metalúrgica de tuberías de Rusia, Dmitri Pumpianski, Chávez Frías manifestó su interés en alcanzar un acuerdo con Rusia para la construcción en Venezuela de una fábrica de tuberías que permitiese tender el gasoducto del sur con acero venezolano y tecnología rusa.

Durante esta cuarta visita a la Federación de Rusia se negoció un contrato para el suministro a Venezuela de sesenta (60) aeronaves de combate, cuya venta superaría los mil millones de dólares (U.S. $ 1.000.000.000), según informaran fuentes oficiales de ambos países, entre ellos Serguéi Ivanov, Ministro de Defensa de Rusia, para un suministro inicial de treinta (30) cazas Sujói Su-30, para sustituir la flota de F-16, debido a la negativa del Gobierno estadounidense a cumplir con su acuerdo comercial en esta materia; y otros tantos helicópteros rusos MI- 172, para las Fuerzas Armadas de Venezuela, concretamente para la Fuerza Aérea, la Guardia Nacional y la aviación del Ejército.

Así, el miércoles 26 de julio de 2006, Chávez Frías visitaba en la ciudad de Izhevsk, capital de la República rusa de Udmurtia, a unos mil kilómetros (1.000 Kms.) al este de Moscú, la sede de la planta Izhmash, un consorcio metal-mecánico donde se producen desde automóviles hasta armamento, entre ellos los conocidos fusiles Kaláshnikov, de los cuales Chávez Frías ya había comprado a Rusia cien mil (100.000) unidades y negociaba su manufacturación desde Venezuela.

También, en la ciudad de Izhevsk las Alcaldías de Izhevsk y Maracay suscribieron un acuerdo de cooperación. Finalmente, el jueves 27 de julio, Chávez Frías se reunía en el Kremlin con el presidente ruso, Vladímir Putin.

A su llegada a la capital moscovita fue recibido por el Viceministro de Asuntos Exteriores de la Federación de Rusia, encargado de los asuntos de América Latina y septentrional, Kislyak Serguei Ivanovich; por el director del departamento del protocolo del Ministerio de Asuntos Exteriores; por el Embajador de la Federación de Rusia ante la República Bolivariana de Venezuela, Mikhail Orlovets y por el Embajador de la República Bolivariana de Venezuela ante el Gobierno de la Federación de Rusia, Alexis Navarro.

El portavoz de la cancillería rusa, Mijaíl Kaminin, indicaba que Venezuela era uno de los socios clave de Rusia en América Latina, no solamente desde el punto de vista económico-comercial, sino también político, calificando de exitosa la colaboración militar y técnica sobre la cual resaltó que se ajustaba estrictamente a lo establecido por el derecho internacional, así mismo destacó el desarrollo del sector energético como una de las prioridades de cooperación bilateral.

Entre los integrantes de la delegación de Venezuela figuraban entre otros el ministro de energía y petróleo, Rafael Ramírez; de agricultura y tierras; Elías Jaua; el gobernador del estado Bolívar, Francisco Rangel Gómez y el presidente de CAVIM, Gustavo Ochoa Méndez.

Chávez Frías inició su agenda con una actividad protocolar con el acto de Develación del Busto del Libertador, Simón Bolívar, en la Biblioteca Estatal de Literatura Extranjera “Margarita Rudominó”, posteriormente se trasladó al Gran Palacio del Kremlin, donde sostuvo un encuentro privado con el presidente ruso Vladimir Putin, para posteriormente efectuar una reunión ampliada, al término de la cual ofrecieron una declaración conjunta ante los representantes de los medios de comunicación.

Rusia manifestó su apoyo a la candidatura de Venezuela al consejo de seguridad de la ONU; la jornada finalizó con un almuerzo de trabajo que le ofreció el jefe de Estado ruso al presidente Chávez y su comitiva oficial.

Dentro de las negociaciones se adelantaron conversaciones exploratorias orientadas por el interés venezolano en la adquisición de aeronaves de pasajeros Il-96 y aviones militares de instrucción Yak-130, así como en sistemas rusos de defensa antiaérea y piezas de artillería.

La agenda oficial de Chávez Frías también incluyó reuniones con el presidente de la cámara de diputados, Borís Grizlov, y con la directiva de la cámara de comercio de Rusia.

Así mismo producto de la visita LUKOIL y GAZPROM se incorporan a la explotación de gas y petróleo en Venezuela.

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