República Argentina

9 al 11 de Diciembre de 2007
Toma de Posesión Presidencial de Cristina Fernández de Kirchner
Firma del Acta Constitutiva del Banco del Sur (Buenos Aires)

El domingo 9 de diciembre de 2007, precisamente al arribarse al centésimo octogésimo tercer (183°) aniversario de la Batalla de Ayacucho, último de los grandes enfrentamientos independentistas que diera al traste con el dominio colonial español en América del sur, Hugo Chávez Frías se adentraba hacia el sur del subcontinente hasta llegar a la República Argentina para participar en los actos de transmisión de mando presidencial en el cual asumiría la presidencia de la nación austral Cristina Fernández de Kirchner.

Así, alrededor de las dos y cuarenta y cinco minutos de la madrugada (2:45 a.m.) de ese domingo Chávez Frías llegaba por tercera ocasión durante el 2007 a Argentina, en un clara señal del excelente estado de la relación bilateral.

Fue recibido en la pista del Aeroparque Jorge Newbery por Jorge Enrique Taiana, ministro de relaciones exteriores, comercio internacional y culto, de la República Argentina, así como por el embajador de la República Bolivariana de Venezuela, Arévalo Méndez Romero, entre otras autoridades de los dos países.

Del mismo modo, le esperaban en la terminal aérea cientos de representantes de organizaciones sociales argentinas, entre ellos los movimientos Evita, Libres del Sur, Barrios de Pie, Madres de la Plaza de Mayo, Central de Trabajadores de Argentina (CTA) y del Comedor Popular Los Pibes.

En esta oportunidad además se realizó en la Casa Rosada la firma del acta fundacional del Banco del Sur, propuesta que había venido siendo impulsada por el mandatario venezolano, con un capital inicial de siete mil millones de dólares (U.S. $ 7.000.000.000), con sede principal en la ciudad de Caracas, Venezuela, y con sucursales en La Paz, Bolivia, así como en Buenos Aires, Argentina.

De esta manera, Chávez Frías además de participar en la asunción al gobierno de la nueva presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, también vería la cristalización de un sueño que desde hacía algunos años se había planteado para el desarrollo de los pueblos del sur. Así, junto a los mandatarios de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva; Bolivia, Evo Morales Ayma; Ecuador, Rafael Correa; Uruguay, Tabaré Vásquez; Paraguay, Nicanor Duarte Frutos; y Argentina, Néstor Kirchner, se lanzaba esta nueva entidad suramericana.

En el contexto de esta visita el mandatario venezolano al referirse a la nueva dinámica de la relación bilateral recordó que la misma se había venido construyendo desde la llegada de Néstor Carlos Kirchner al gobierno argentino, pues con anterioridad era de muy baja intensidad; puso como ejemplo que apenas hacía tres (3) años que el primer barco venezolano cargado de crudo llegaba al Río de la Plata debido a que por más de cien (100) años el recurso había venido siendo sacado de Venezuela por los Estados Unidos de América.

…y que nos dejaron aquí, la pobreza, la miseria, un modelo dependiente, condenada para siempre Venezuela a ser un país dependiente, rentístico petrolero, monoproductor, que exportaba petróleo y lo demás todo lo hemos importado, desde los alimentos, los bienes y servicios, era el papel que nos había asignado el capitalismo internacional y más recientemente la globalización neoliberal…”

Al aludir que hasta hacía unos pocos años la política exterior venezolana era diseñada en los Estados Unidos de América, continuó señalando:

…rompiendo los paradigmas del neoliberalismo, de la globalización neoliberal, construyendo un proyecto nacional, cada quien por su lado, cada pueblo por su lado, pero en el fondo es la misma acción y la misma dinámica internacional de los pueblos que quieren ser libres, que quieren ser liberados, que nos resistimos al mundo unipolar, que nos resistimos a ser guiados, dominados y maniatados por un imperio que pretende ser dueño del mundo….

Chávez Frías catalogó como histórica la firma del acta fundacional del Banco del Sur, y calificó como un mal negocio para los países de la región la dinámica perversa del capitalismo global.

Al recordar que las naciones suramericanas, sumadas a las de Asia y África, poseen billones de dólares en reservas internacionales colocadas en forma de papeles en bancos estadounidenses y europeos, preguntó “… ¿Qué hacemos con tantos recursos nuestros en los bancos del Norte?…”.

Recordó así mismo que el mandatario saliente, Néstor Kirchner, había sido el primer Presidente que había apoyado la iniciativa presentada desde hacía nueve (9) años para la creación del Banco del Sur, cuando a orillas del Orinoco, en Angostura, suscribieron una carta de intención para su constitución. Por lo cual le expresó públicamente su agradecimiento.

Al referirse a la idea primigenia expresó que inicialmente se había planteado la necesidad de conformar un organismo que pudiese prestar apoyo financiero a los Estados en dos vertientes; por un lado en la vertiente del desarrollo y por otro en apoyo al fisco de las naciones suramericanas.

De esta manera, pasó a señalar que dado que para esa última vertiente no se había logrado un consenso, en la primera etapa, quedaba pendiente la creación de una especie de Fondo Monetario Sur Americano que permitiese suministrar recursos para el presupuesto de los gobiernos de la región.

Chávez Frías había venido expresando reiteradamente durante los últimos tiempos la importancia de conformar un organismo financiero para lograr la independencia de entes multilaterales de corte capitalista como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM).

El lanzamiento formal del Banco del Sur es una de las últimas actividades a las cuales asistía Néstor Kirchner, como Presidente, a menos de veinticuatro (24) horas de transmitir el mando a su esposa, Cristina Fernández de Kirchner. El evento originalmente estaba programado para el 5 de diciembre en Caracas, Venezuela, pero la fecha fue modificada para esta ocasión.

Se mostró confiado de la incorporación de otras naciones de la región al Banco del Sur cuando se comenzaran a ver los resultados, y recordó que durante su reciente visita a Irán también se había convenido con esta nación islámica la creación de un banco binacional para el fomento de proyectos de desarrollo integral.

En el aspecto propiamente bilateral, se adelantaron reuniones con representantes gubernamentales y de instituciones argentinas para el desarrollo de diversos proyectos, entre los que destacaba la creación de cincuenta y seis (56) fábricas en Venezuela, en conjunto con el Instituto Nacional de Tecnología Industrial de Argentina (INTI).

A propósito de la fundación del Banco del Sur, el ministro de finanzas de Venezuela, Rodrigo Cabeza, expresó que se escribía una de las páginas de la historia de la integración suramericana, en la que Venezuela había tenido un papel protagónico para la creación de una nueva arquitectura financiera de Venezuela y Suramérica.

Explicó que luego de la suscripción del acta fundacional en sesenta (60) días los ministros de economía, hacienda y finanzas debían coordinar con los equipos técnicos la aprobación de los estatutos de esta nueva herramienta que nacía para impulsar programas y proyectos de desarrollo para combatir los casi doscientos millones (200.000.000) de pobres existentes en América del sur, de los cuales noventa y seis millones (96.000.000) vivían en pobreza extrema, así como plantearse temas como la moneda única en Suramérica y el uso de monedas nacionales de los países de la región en lugar de otras divisas.

A este respecto, destacó que las reservas internacionales de América Latina superaban los cuatrocientos veinte mil millones de dólares (U.S. $ 420.000.000.000) que en su mayor parte se encontraban en bancos de los países desarrollados, y que sin contabilizar el oro en posesión de los siete (7) países firmantes éstos contaban con unos ciento once mil millones de dólares (U.S. $ 111.000.000.000) en reservas por lo que era posible usar fondos propios en función del desarrollo de la subregión.

El mismo domingo 9 de diciembre Chávez Frías y Evo Morales Ayma se reunieron en el Hotel Sheraton de la ciudad de Buenos Aires, donde ambos mandatarios se hospedaban, en un encuentro iniciado de manera espontánea que se originó cuando el venezolano se anticipó al arribo de Morales Ayma a las instalaciones hoteleras con el fin de recibirlo personalmente momento en el cual éste exclamó al verlo “¡Han aprobado la Constitución en Bolivia!”; de seguidas caminaron juntos entre la multitud hasta las áreas verdes del hotel, para posteriormente tomar un atajo que les condujo hasta la avenida ubicada justo al frente del Hotel Sheraton, para luego de unos diez (10) minutos dirigirse a unos de los pisos superiores donde se reunieron en privado.

Durante su visita a Argentina Chávez Frías abogó por la construcción de un sistema de gasoductos en la subregión, señalando que era necesario que los gobiernos de América Latina, los pueblos y sociedades, tomaran conciencia del problema energético para impulsar el gasoducto del sur, “…cuando se tenga conciencia del problema que se nos viene encima, entonces sí será posible el gasoducto… ojalá que entonces no sea demasiado tarde…”.

Al reiterar que todo el gas que requería Suramérica para los próximos cien (100) años estaba en Venezuela y en Bolivia, dijo “…es imprescindible que comencemos en el menor tiempo posible la construcción de un sistema de gasoductos al que nosotros proponemos llamar Gasoducto del Sur…”.

También sostuvo un encuentro con su homólogo de Ecuador, Rafael Correa, con quien conversó durante un par de horas antes de partir a la Casa Rosada, quien aprovechó para presentarle a la nueva canciller de ese país, María Isabel Salvador Crespo.

Desde la Casa Rosada, luego de la firma del acta constitutiva del Banco del Sur y de haber escuchado atentamente las intervenciones de sus homólogos de Argentina, Brasil, Bolivia, Paraguay y Nicaragua, Chávez Frías dijo que este banco conjuntamente con Telesur y Unasur, formaba parte de un sistema de instrumentos liberadores, porque constituían un desafío para romper los paradigmas.

Continuó señalando que había llegado la hora de comenzar a traer los recursos para la subregión y no dejarlos en las instituciones financieras del norte, al tiempo que refirió que nueve (9) años atrás, cuando llegó al gobierno de la nación venezolana, las reservas internacionales de ésta se ubicaban en diez mil millones de dólares (U.S. $ 10.000.000.000) y para ese momento ya se encontraban por encima de treinta mil millones de dólares (U.S. $ 30.000.000.000), recursos que señaló debían ser invertidos para el bienestar de los pueblos, y que este nuevo instituto financiero no era una utopía sino un hecho enmarcado en una guerra política, social y económica.

Ya el lunes 10 de diciembre Chávez Frías inició su agenda bonaerense con un encuentro con un nutrido grupo de empresarios.

Unos cuatrocientos (400) hombres de negocios e inversionistas argentinos, muchos de los cuales ya estaban trabajando en la construcción de grúas para el mantenimiento de líneas eléctricas, dispositivos para cambiar los sistemas de consumo de gasolina a gas, y en materia alimentaria, científica, tecnológica y genética, se dieron cita en esta actividad, entre los que figuraban Antonio Recca, Presidente de la compañía Inflex; Pablo Gaviria, socio gerente de Action Lift Company y Carlos Heller, Presidente del Banco Credicoop.

También habló ante un grupo de intelectuales en el Encuentro de la Cultura por la Integración de los Pueblos de Nuestra América, en la sede del Centro Cultural de la Cooperación Florián Gorini, de la ciudad de Buenos Aires, donde le fue entregado el Manifiesto de Buenos Aires, documento en el cual buena parte de la intelectualidad argentina recogió propuestas y planteamientos de cara a la construcción de un mundo más humano, en donde privase la justicia social.

En este escenario, luego de declamar el poema “Por aquí pasó” del barinés Alberto Arvelo TorreAlba, instó a los presentes a luchar diariamente para lograr la emancipación de los pueblos latinoamericanos a través de “la batalla de las ideas”, haciendo énfasis en la necesidad que los pueblos profundizasen en la búsqueda del conocimiento, para combatir lo que llamó “la dictadura de los medios de comunicación”.

En el llamado Manifiesto de Buenos Aires que la intelectualidad argentina le presentó a Chávez Frías se propone crear un gran fondo latinoamericano de las artes, las letras y las ciencias sociales, integrado por personalidades de la cultura de la región que vinculado a la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba) esté orientado al fomento de la industria de las artes escénicas, la literatura, el folclore, la artesanía y las ideas visuales.

Así mismo, en dicho documento se expresa que desde hacía varias décadas se había iniciado el deterioro del modelo neoliberal lo cual había quedado evidenciado en la cumbre de Mar del Plata del 2005 donde además del fracaso del intento de imponer el libre comercio a través del Acuerdo de Libre Comercio para las Américas (Alca) se había potenciado a los pueblos y gobiernos progresistas.

Por su parte el premio nobel de la paz de 1980, el argentino Adolfo Pérez Esquivel, entre otras personalidades presentes en este encuentro, durante su intervención señaló: “…La dominación no empieza por lo económico, empieza por la dominación cultural, por eso necesitamos la resistencia cultural y política, hay que potenciar el pensamiento propio…”.

A propósito de este señalamiento Chávez Frías expuso que a pesar de los continuos ataques estadounidenses a los países más pobres del mundo, “…estamos viviendo un tiempo de renacimiento de ideas…” y acotó que “…hoy se requiere mucho pensar, debemos aventurarnos en pensar como estrategia liberadora…”, y exhortó a los pueblos de las naciones de Latinoamérica para que sumaran esfuerzos en favor de la consolidación del proyecto grannacional planteado por el Libertador, contexto en el cual expresó: “…Sólo unidos podremos ayudarnos, ninguno de nuestros países podrá ser potencia por sí solo…”.

En el contexto regional para estos momentos el gobierno de Álvaro Uribe Vélez ya había asumido el lineamiento que le fuera impuesto desde sectores del establishment estadounidense para que de inmediato pusiera fin al rol que venía desempeñando Hugo Rafael Chávez Frías como mediador entre el Palacio de Nariño y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) en el tema del canje humanitario que en la práctica hubiese significado el inicio de la inmediata y progresiva liberación de los rehenes en poder del grupo insurgente y la antesala de un acuerdo de paz definitivo al conflicto armado en Colombia.

Chávez Frías al ser consultado sobre el acuerdo humanitario en Colombia indicó no querer hablar del tema, asegurando sentir un gran dolor en el corazón y que sólo seguía trabajando, “…estaba casi listo el acuerdo humanitario con Marulanda – continuó el Presidente Chávez-, lamentablemente el Gobierno de Colombia tiró la mesa al suelo…”,255 acotando que para los días de navidad o año nuevo ya se estuviera finiquitando la primera entrega de retenidos por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.

Fue enfático al señalar que no había dudas que los Estados Unidos de América tenían que ver con la decisión del gobierno de Uribe Vélez ya que no querían que él fuera protagonista en algo que no andaba buscando “…sólo a mí me pidieron apoyo, y como yo creo que puedo ayudar, me puse a la orden…”.

No obstante, en Buenos Aires a pesar que el mandatario venezolano había lamentado la suspensión del adelantado trabajo de mediación a favor del canje humanitario en Colombia indicaba que seguiría haciendo esfuerzos por la paz de esta nación, y el lunes 10 de diciembre tuvo la oportunidad de reunirse con el primer ministro de Francia, Francois Fillon, con quien analizó el tema así como la decisión unilateral, abrupta e intempestiva del gobierno colombiano de dar por finalizada la mediación que en un poco más de tres (3) meses había venido avanzando significativamente como nunca antes. De hecho reiteró que aun cuando estaba lleno de dolor seguiría trabajando por la paz de Colombia.

Chávez Frías desestimó versiones que afirmaban sobre un supuesto encuentro con el mandatario colombiano Álvaro Uribe, así como con el príncipe de Asturias, Felipe de Borbón, al aclarar que hubo una información errada por parte de la cancillería de España, en cuanto a que Juan Carlos de Borbón habría enviado un mensaje, sobre este último particular señaló que

…Moratinos (el canciller de España) le dijo a Nicolás (Maduro) que el rey tenía un mensaje para mí a través del príncipe. Que si yo podía recibir al príncipe aquí. Nicolás me llama y yo creo que es una buena señal. Nosotros no tenemos nada contra España ni contra ningún país…

Chávez Frías explicó que al leer un comunicado que negaba tal petición percibió la acción de forma negativa al considerar que el gobierno de España pudo haber tratado el tema de otra manera, al respecto señaló que “…ellos parece que no se entienden. Una cosa dice el canciller y otra cosa dice el rey y la casa real…”

En este sentido, ordenó al ministro del poder popular para las relaciones exteriores a también publicar un comunicado donde se lamentaba este incidente y recordó que el error venía de España.

Afirmó que Juan Carlos de Borbón cometió una torpeza muy grande, al tiempo que aclaró que es el rey de España y no de América Latina, “…yo ya no le digo su majestad, porque él perdió la majestad para mí. Es un jefe de Estado, nombrado por el dictador Franco, le faltó el respeto a otro jefe de Estado que representa un país, un pueblo…”.

Sobre la supuesta reunión con el Presidente Álvaro Uribe fue enfático al desmentirla “…no tengo nada que hablar con Uribe (…) creo que mientras viva no tendré más nunca nada que hablar con el señor Uribe…”.

Adicionó que la senadora Piedad Córdoba iría a Venezuela para conversar sobre el tema, así como que seguía a la espera de la respuesta por parte de Marulanda para saber si podía ayudar a otros a ayudar, porque ya directamente podía hacer poco ya que “…Uribe me lo impidió, pues…”.

En Buenos Aires, Chávez Frías también se reunió con su homólogo de Honduras, Manuel Zelaya, así como con el Presidente electo de Guatemala, Álvaro Colom, oportunidad en la cual los dos mandatarios centroamericanos manifestaron interés en conocer las políticas de cooperación energética de Venezuela, en especial Petrocaribe.

De hecho, el mandatario hondureño manifestó su intención de incorporarse a Petrocaribe, y conjuntamente con Chávez Frías acordaron que en el encuentro que este mecanismo de integración energética sostendría próximamente en La Habana, Cuba, asistiría Arístides Mejías, ministro de defensa y energía de la República de Honduras, en calidad de observador.

Por otra parte, luego de haber intercambiado impresiones sobre el fortalecimiento de la integración regional, recibió una invitación formal para asistir a la toma de posesión del Presidente electo de Guatemala.

Sobre ambos particulares Chávez Frías giró instrucciones al Presidente de Pdvsa, y ministro del poder popular para la energía y el petróleo, Rafael Ramírez Carreño, para que viajara a Honduras y se reuniera con Manuel Zelaya a objeto de avanzar en el planteamiento esbozado, y de igual manera para que realizara lo propio en Ciudad de Guatemala.

Ya el martes 11 de diciembre Chávez Frías sostuvo un encuentro con la nueva mandataria argentina, Cristina Fernández de Kirchner, en la Casa Rosada, sede del Ejecutivo, oportunidad en la cual intercambiaron impresiones sobre las relaciones bilaterales y del proceso integracionista latinoamericano oportunidad en la que le entregó a su ahora homóloga argentina una réplica de la espada del Libertador Simón Bolívar así como un cuadro con un retrato del padre de la patria.

En esta ocasión le acompañaban, entre otros, los ministros del poder popular para las relaciones exteriores, Nicolás Maduro, y para la agricultura y tierras, Elías Jaua Milano.

Ese mismo día visitó un complejo habitacional acompañado por la presidenta de la Fundación Madres de la Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini y de una multitud de obreros que trabajaban en la obra, en el popular barrio de Los Piletones, donde se esperaba levantar cuatrocientas treinta y dos (432) viviendas.

Durante el recorrido, acompañado del embajador Arévalo Méndez Romero, el canciller Nicolás Maduro Moros, y el ministro del poder popular para las finanzas, Rodrigo Cabeza, mostró interés en el sistema de construcción y expresó su voluntad para apoyar el proyecto mediante el suministro del polietileno uno de los principales productos que genera la industria petroquímica en Venezuela, también planteó estudiar la posibilidad de cruzar experiencias entre el sistema utilizado en ese barrio argentino y el modelo de las petrocasas venezolanas.

Ya hacia el final del recorrido vía celular se comunicó con el ministro de planificación federal de Argentina, Julio De Vido, a quien expresó la voluntad de cooperar con material obtenido de la petroquímica venezolana. Al término de esta visita oficial a Argentina, minutos antes de partir de la ciudad de Buenos Aires, Chávez Frías reiteró la importancia del nuevo período que comenzaba en esta nación austral afirmando que la consolidación del eje Caracas-Buenos Aires era necesario para la configuración del nuevo mapa geopolítico suramericano.

Así mismo, confirmó que el día 19 de diciembre estaría presente en la cumbre del Mercado Común del Sur (Mercosur) y al día siguiente iría a la ciudad de La Habana, Cuba, donde participaría en el encuentro que reuniría a los países que integraban Petrocaribe “…y otros de Centroamérica que quieren incorporarse…”.

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