República Argentina

28 de Agosto de 2009
Reunión Extraordinaria del Consejo de Presidentes y Jefes de Estado de la Unión de Naciones Suramericanas Unasur
Sobre la presencia militar estadounidense en la región (Bariloche)

El primer mandatario nacional venezolano viajó a la República Argentina en el año 2009 en dos ocasiones, la primera en el mes de agosto y, posteriormente, lo haría en diciembre.

El viernes 28 de agosto viajó a esta nación sureña en la cual había estado por última vez hacía un año, en agosto de 2008, en el marco de una reunión trilateral con los Presidentes de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, y de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva.

Esta nueva cita argentina, concretamente en la localidad patagónica de Bariloche, estuvo motivada por una convocatoria para la realización de una Reunión Extraordinaria del Consejo de Presidentes y Jefes de Estado de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).

Esta reunión de la Unasur había sido convocada exclusivamente para abordar el tema de la presencia de tropas estadounidenses en bases militares en territorio colombiano.

De hecho, el propio Chávez Frías, al no descartar que pudieran surgir otros temas, aclaró: “…pero ese es el tema central y motivo de la convocatoria: la instalación de las bases militares norteamericanas en Colombia…”.

Como se recordará, había sido el mandatario venezolano quien en ocasión del traspaso de la Presidencia Pro Témpore de la Unasur de Chile a Ecuador, el pasado 10 de agosto en la ciudad de Quito, había presentado el tema a sus homólogos producto de lo cual los Presidentes de Brasil, Argentina y Ecuador habían propuesto, y así quedó acordado por el cónclave de los Jefes de Estado, convocar un encuentro especial para tratar el sensible tema de la presencia militar estadounidense en siete (7) bases militares sobre territorio colombiano.

En este contexto, el viernes 28, a las siete y diez minutos de la mañana (7:10 a.m.), proveniente de Caracas, Hugo Chávez Frías es recibido en el Aeropuerto Internacional de San Carlos de Bariloche, por el ministro de relaciones exteriores de Argentina, Jorge Taiana, y por el embajador de Venezuela en esa nación, Arévalo Méndez Romero, entre otros funcionarios civiles y militares de ambos países.

En esta Reunión Extraordinaria del Consejo de Presidentes y Jefes de Estado de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), con la Presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, como mandataria anfitriona, y el Presidente ecuatoriano, Rafael Correa, en condición de Presidente Pro Témpore, el líder revolucionario bolivariano participó en la plenaria desarrollada en el Hotel Llao Llao, a treinta y dos kilómetros (32 Kms) de la ciudad de Bariloche, provincia de Río Negro, acompañado de una comitiva integrada, entre otros, por los Ministros del Poder Popular para las Relaciones Exteriores, Nicolás Maduro Moros; del Despacho de la Presidencia, Luis Reyes Reyes; Comunicación e Información, Blanca Eekhout y Salud, Carlos Rotondaro.

Dos días antes de partir hacia Argentina, desde Caracas en un encuentro con intelectuales japoneses realizado en el Palacio de Miraflores, Chávez Frías, en referencia a este tema, se mostraba escéptico al expresar “…nosotros no llevamos ninguna expectativa de que Colombia vaya a echar atrás un acuerdo ya a estas alturas…”. Recordó una cita de El Libertador que al efecto señala “…una vez hecho el pacto con el fuerte, es eterna la obligación del débil…”.

Calificó la situación como una pérdida de soberanía por parte de la nación neogranadina, y fue particularmente agudo al señalar que consideraba que a esas alturas ese acuerdo ya se había convertido en una imposición imperial a Colombia, “… ¡Ay de aquellos que se opongan en Colombia a este acuerdo! Les puede pasar cualquier cosa. ¡Ay de un gobierno! Miren, ni que el Presidente de Colombia quisiera hoy echar atrás ese acuerdo, creo que no lo podría hacer…”.

En esa ocasión reveló varios aspectos del acuerdo militar entre Colombia y los Estados Unidos de América, entre ellos un apartado que “…expresa que Colombia avalará cada movimiento que se haga en las bases militares y que, igualmente, contribuirá con la seguridad en la región…”, lo que calificó como una escalada militar contra Suramérica.

En este contexto, el Gobierno del Perú (Alán García) a través de su canciller, José Antonio García Belaúnde, se había pronunciado informalmente a favor de las bases militares en Colombia, habiendo ido todavía más allá señalando que estaban en posición de sumarse a este tipo de cooperación de prestar bases militares e instalar el mismo esquema de Colombia en Perú.

En estas condiciones se llegaba a la cita de Bariloche, sobre la cual Chávez Frías reflexionaba: “…qué buena la coincidencia muy positiva de que sea en Argentina la cita, porque fue ahí donde derrocamos al Alca (la propuesta del Gobierno de Estados Unidos), en Mar del Plata…”, de seguidas continuó señalando que lo que se estaba viendo ahora no era más que el contraataque imperial.

…como Bush salió cabizbajo, sudoroso y derrotado de Mar del Plata, y los gobiernos que lo apoyaban —uno de ellos el de Colombia— fueron derrotados, entonces después vinieron con los ‘alquitas’, tratando de dividir a los países de América Latina, en este caso de Suramérica…

Fue particularmente duro al denunciar que una de las cosas que estaba buscando el gobierno colombiano era “…a cambio de su soberanía, firmar el TLC. Tienen años en eso, incluso arrastrándose a veces, el Gobierno de Colombia se arrastró ante Bush para tratar de que le firmaran el TLC…”.

Ya, en Bariloche, en esta reunión extraordinaria del consejo de Presidentes y Jefes de Estado de Unasur, le correspondió a la presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, y al Presidente de Ecuador, Rafael Correa Delgado, la instalación de la misma.

El mandatario ecuatoriano durante su intervención expresó que esta reunión podía marcar la historia de América Latina, “…no podemos engañarnos, existen conflictos en la región, pero los estamos procesando de forma democrática y la integración está funcionando para tratar este tipo de conflictos…”.

Asimismo, respaldó unas ideas que habían sido expresadas por la presidenta argentina según la cual “…de esta reunión pueden surgir doctrinas, conceptos y políticas que marquen los rumbos de América Latina…”.

A primera hora de la mañana, previo a la sesión plenaria y a la instalación de la reunión, el Jefe de Estado venezolano había sostenido un encuentro de trabajo con sus homólogos de Ecuador y Bolivia, Rafael Correa y Evo Morales, respectivamente, acompañados de sus respectivos cancilleres, Nicolás Maduro, Vander Falconi y David Choquehuanca.

Este selegido grupo político de inmediato pasó a puertas cerradas a un intercambio de ideas sobre el motivo fundamental de esta convocatoria; coincidían en el rechazo total a la ubicación de los siete (7) establecimientos de tropas militares con mando estadounidense en territorio colombiano.

Durante el desarrollo de la sesión plenaria, el mandatario venezolano presentó un documento del Gobierno estadounidense, intitulado “Libro Blanco del Comando de Movilidad Aérea y Estrategia Global de Bases de Apoyo”, del cual leyó algunos fragmentos y consideró necesario que el Consejo de Defensa de la Unasur analizara dicho documento “…desde la primera a la última letra…”.

De este documento, el líder venezolano leyó, entre otros pasajes, el siguiente:

…las estrategias (de Estados Unidos) constituyen la línea base de lo que podría o debería alcanzar nuestra línea de defensa. El objetivo de la estrategia de apoyo es un acceso global que permita contar con un espectro complejo para el movimiento de pasajeros y mercancías…

Continuó leyendo:

…la nueva estrategia rompe con la perspectiva histórica de un concepto de apoyo en ruta basado en emplazamientos. Esa perspectiva puede conducir a errores de juicio. En cambio, la nueva estrategia adopta un sistema de rutas mutuamente apoyadas lo que permite ver un sistema asistido, en vez de un sistema inconexo…

A medida que iba leyendo, hacía pausas para explicar algunos detalles, así al referirse a la Base Aérea de Palanquero, en la región de Cundinamarca, en Colombia, dijo que esta aparece en dicho documento como una base expedicionaria, la cual definió como una “…estación de tránsito, cuya capacidad es determinada por la importancia de la misión…”, y al efecto explicó que:

…el Comando Sur tiene interés en establecer un comando en el sur del continente. El Comando Sur ha identificado a la base Palanquero como una localidad de seguridad de cooperación. A partir de esta localidad en el centro del continente puede cubrirse toda la región, exceptuando algunas regiones en Chile y Argentina…

Agregando que dicha estrategia llevaba intrínseca la búsqueda de la suficiencia de movilidad aérea en toda la región suramericana, explicó que:

…uno de los elementos contenidos en la estrategia de defensa de Estados Unidos es garantizarse la energía que requiere para el impulso de su maquinaria. Estados Unidos está consumiendo 20 millones de barriles de petróleos diarios y no les queda petróleo…”

En ese sentido, propuso que la Unasur se reuniese trimestralmente, y se refirió a la importancia de tener acceso al texto del acuerdo pactado entre el Gobierno colombiano, de Álvaro Uribe Vélez, y el Gobierno de los Estados Unidos de América.

Dentro de los planteamientos expresados por los Presidentes suramericanos, cabe mencionar el formulado por el Jefe de Estado de Bolivia quien propuso la creación de un documento de rechazo a la instalación de bases extranjeras en Suramérica, y fue más allá al plantear que: “…se establezcan normas que prohíban la instalación de bases militares de Estados Unidos…(OMISSIS)…en territorio suramericano…”.

Al expresar su firme rechazo a la instalación de cualquier base militar extranjera en Suramérica, expresó que se debía firmar

…un consenso por la dignidad y la soberanía de nuestros pueblos, un documento que asiente que Suramérica no acepta ninguna base militar de Estados Unidos o de cualquier país extranjero, con el pretexto de que cada país —por soberanía— acepte una base militar y pueda agredir a algún país suramericano…

Por su parte, Alán García, del Perú, se refirió a la conveniencia de verificar en qué consisten estas bases, y expresó que era “…una excelente oportunidad para pensar profundamente qué tenemos que hacer aquí ahora para fortalecer la unión suramericana…”, por lo que consideró oportuno solicitar que se acelerara y profundizara el proceso de integración de Unasur.

Del mismo modo, los Presidentes de Chile, Paraguay y Brasil coincidieron en exigier transparencia y precisión en cuanto al alcance que tendrían las bases militares estadounidenses en territorio de Colombia. La mandataria de Chile, Michelle Bachelet, dijo que este tipo de acuerdos sobre las bases militares debían tener “…garantías explícitas de respeto al principio de no amenaza, del no uso de la fuerza y que no tendrán un alcance extraterritorial…”.

Fue más clara aún al señalar:

 …las políticas nacionales y los acuerdos con terceros estados tienen que ser necesariamente llevados a cabo considerando los principios señalados, especialmente con sus países vecinos para no generar una percepción de amenaza que sin duda genera un riesgo para nuestra integración y la paz en la región…

Por su parte, el Presidente de Paraguay, Fernando Lugo, expresó “…respeto el principio de la autodeterminación de los pueblos, pero al mismo tiempo me preocupa —como Jefe de Estado de Paraguay— que estas bases militares norteamericanas puedan traspasar las fronteras, amenazando la soberanía y sobretodo nuestras democracias…”.

El Jefe de Estado de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva le reiteró al mandatario colombiano, Álvaro Uribe Vélez, que:

…cuando él intenta mostrar que las bases ya existen en Colombia desde 1952, yo, de manera muy cariñosa quiero decirle sí, las bases estadounidenses están establecidas en Colombia desde el 52 y todavía no han solucionado el problema, creo que deberíamos repensar qué otras cosas podemos hacer en conjunto para solucionar los problemas…

Lula da Silva, fue especialmente certero al referirse a que en el acuerdo no se especifica que se circunscribió sólo a Colombia.

…si pudiéramos tener la seguridad de que el contrato tuviera instrumentos jurídicos que nos aseguren que es algo específico para el territorio colombiano, y que no sobrepasa terceros, pero no lo prohíbe y el que no prohíbe lo permite. Debemos tener cuidado con eso…

Enfatizó:

…nosotros respetamos la soberanía y los acuerdos bilaterales que las naciones hacen, ¿pero qué queremos? Queremos resguardarnos, que en el tratado existan garantías jurídicas para que podamos tener foro internacional diciendo… ¡eh!, ¡se pasaron de los límites!…

Sugirió que el Consejo de Defensa de Unasur vaya a todas las fronteras de la región para levantar información y hacer un estudio real sobre el tema del narcotráfico y defensa del sub continente.

Finalmente señaló que:

...nos adoctrinaron para vernos como enemigos entre nosotros. Tuvimos durante casi todo el siglo XX una casta de dirigentes políticos que no se gustaban entre sí, preferían ser amigos de europeos o de estadounidenses. En los últimos años hemos caminado kilómetros para llegar a una relación de respeto que se debe cuidar…

Por su parte, el líder venezolano propuso la activación de una comisión del Consejo de Defensa de la Unasur, para evaluar el acuerdo de Colombia con los Estados Unidos de América y hacerle un seguimiento.

Nuevamente reiteró su solicitud al gobierno colombiano de Álvaro Uribe Vélez para que reconsiderara la decisión de instalar dichas bases, al efecto manifestó:

…pedimos al Gobierno de Colombia que revise esa decisión porque nos afecta a todos, y si se instalan esas bases militares en Colombia nadie, pero ni siquiera el Presidente actual de Colombia, ni los que vengan después, van a garantizar la paz en Suramérica…

Sin embargo, consideró sumamente difícil recibir una respuesta positiva, por lo que apuntó, que si se concretaba el plan de las bases estadounidenses iba a quedar “…sembrada la semilla de la guerra, de los conflictos y quién sabe para cuántas generaciones…”.

También mencionó que Venezuela y Ecuador eran las naciones más afectadas por el conflicto interno colombiano, al tiempo que ratificó la denuncia de la existencia de planes para invadir a Venezuela y cometer un magnicidio.

Recordó que en 2004 habían sido capturados alrededor de trescientos (300) paramilitares colombianos en los alrededores de Caracas. Sobre este hecho señaló “…sabemos incluso que funcionarios del ejército de Colombia estuvieron implicados en esa operación, de organismos de inteligencia, y se lo comentamos al Presidente (Uribe, en su momento), le dimos algunos indicios…”.

Finalizada la Cumbre el Presidente Chávez Frías declaró que “…es imposible que Colombia ofrezca garantías verdaderas a nadie porque una vez que llegan los yanquis a cualquier país ahí no manda nadie más, hacen lo que les da la gana…”.

Abogó por apurar el paso de la integración y señaló a los Estados Unidos de América de tratar de dividir a la Unasur y frenar el avance de la integración de Suramérica, “…el imperio ha perdido el poder hegemónico que tenía y está tratando de recuperarlo ahora con la fuerza militar…”.

Se refirió a esta Cumbre, que se desarrolló por alrededor de ocho (8) horas, como “…una reunión inicial de debate ante el mundo y un gran paso que abre los portones al entendimiento y a la paz…”, calificando como positivo la existencia de este espacio para el diálogo político que antes no existía.

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