República Argentina

1° de Octubre de 2010
Reunión Extraordinaria de Unasur
Intento de golpe de Estado en Ecuador

El viernes 1° de octubre de 2010 es realizada, previa convocatoria con carácter de extrema urgencia, una Reunión Extraordinaria de Unasur en la República Argentina, con el exclusivo propósito de abordar el secuestro del Presidente de la República del Ecuador, Rafael Vicente Correa Delgado, por parte de efectivos policiales, quienes lo tenían retenido en el Hospital de la Policía Nacional en Quito, en el marco de un golpe de Estado, en esta nación también integrante de la Alianza Bolivariana de los Pueblos de Nuestra América–Tratado de Comercio de los Pueblos (Alba-TCP).

En la víspera, jueves 30 de septiembre, desde la ciudad de Caracas, el Presidente Chávez Frías, antes de partir hacia la Argentina, informó que había logrado establecer comunicación telefónica con su homólogo ecuatoriano quien le había confirmado que se trataba de un golpe de Estado, por parte de un sector de la Policía Nacional, luego que se presentara una protesta por una ley aprobada en el parlamento que presuntamente le eliminaba algunos beneficios.

En la misma fecha el gobierno de la República Bolivariana de Venezuela a través de un comunicado expresó su apoyo al Presidente de la República del Ecuador, y condenó en nombre de Venezuela y de la Alianza Bolivariana de los Pueblos de Nuestra América lo que fue calificado como un zarpazo contra la constitución y el pueblo del Ecuador.

Mientras tanto, el propio Chávez Frías aseguraba que estaban tratando de tumbar al Presidente Correa, al tiempo que hacía un llamado de alerta a los pueblos de la Alba-TCP y de Unasur. En sus declaraciones, luego de referir que su homólogo Rafael Correa se encontraba bien de salud, también afirmó que en estos casos la OEA es un organismo que sólo servía para reunirse, ya que era una instancia impotente para esta situación.

Formuló un llamado a las fuerzas militares de Ecuador a defender a su Presidente y a su pueblo, “…desde aquí yo le hago un llamado a los hermanos militares del Ecuador, que no vayan a permitir que masacren al pueblo de Ecuador, que no vayan a permitir un golpe de Estado…” Al reiterar su esperanza en este sector, expresó: “…tengo fe en las Fuerzas Armadas de Ecuador. Ahí está la clave…”, y anunció que ese mismo día en horas de la noche los Presidentes integrantes de Unasur se reunirían en Argentina para abordar la situación ecuatoriana.

Así las cosas, esta cumbre extraordinaria de jefes de Estado de la Unasur realizada en la ciudad de Buenos Aires, Argentina, inició en horas de la madrugada, a las a las 00H35, del viernes 1° de octubre, en la sede de la cancillería argentina con el objetivo de abordar la situación ocurrida y fijar una posición como bloque regional en respaldo a la democracia y al Jefe de Estado de Ecuador, Rafael Correa.

La propia dinámica de los acontecimientos permitió que la situación de crisis fuese prontamente superada gracias a la eficiente y oportuna intervención de las fuerzas militares ecuatorianas las cuales logaron el rescate del Presidente cautivo por los efectivos policiales.

De hecho, al dejar inauguradas las sesiones de la Cumbre Extraordinaria, la presidenta anfitriona, Cristina Fernández de Kirchner, dijo “…la situación (en Ecuador) se encuentra bajo control. Podemos celebrar el hecho de que Correa ha sido liberado (tras ser rehén de policías). Se encuentra en buen estado…”.

Para ese momento participaban en el cónclave regional de urgencia además de la mandataria de Argentina, y el Secretario General de la Unasur, Néstor Kirchner; el Presidente peruano Alan García; el uruguayo José Mujica; el boliviano, Evo Morales; y el chileno Sebastián Piñera, a quienes se sumarían el venezolano Hugo Chávez y el colombiano Juan Manuel Santos. Mientras que el Presidente de Paraguay, Fernando Lugo, estuvo ausente por complicaciones de salud, y su par de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, tampoco asistió, debido al cierre de la campaña electoral en su país.

A su llegada, Chávez Frías elogió la actitud asumida, tanto por el Presidente Correa Delgado como por el pueblo de Ecuador, y señaló que la única manera de solventar esta situación era con la participación del pueblo y soldados ecuatorianos, en clara referencia a las fuerzas militares que habían actuado el mismo jueves 30 de septiembre para rescatar el hilo constitucional de su país.

Al respecto, expresó que: “…este tipo de hecho es preocupante y nos tiene que llamar a la reflexión, para fortalecer en una sola línea la democracia en el continente…”.

Del mismo modo, acotó que esa madrugada, desde Buenos Aires, los Presidentes suramericanos habían demostrado que la tarea era seguir trabajando unidos en una misma dirección. Destacó que este encuentro en Buenos Aires había sido una oportunidad para condenar el intento de golpe, defender al Gobierno de Ecuador, y pedir respeto por la vida del Presidente Rafael Correa Delgado.

Chávez Frías se permitió parafrasear palabras del ex Presidente argentino Juan Domingo Perón, quien vaticinara que “…en el siglo XXI llegaría la hora de la unidad para la liberación, de trabajar juntos para que ninguna fuerza oscura de la barbarie mellara el camino de la independencia en el continente…”.

Desde Buenos Aires sostuvo que detrás del frustrado golpe de Estado en Ecuador estuvo la mano del imperio estadounidense e hizo un llamado a ese gobierno para que frenara sus ataques contra los pueblos latinoamericanos en su búsqueda de dominar el continente por la vía de la violencia.

Al término de la reunión extraordinaria de Unasur fue directo, al señalar que “…ahora como perdió la manera de controlar este continente, el Gobierno de Estados Unidos mantiene una conspiración permanente contra los países que pertenecen a la Alianza Bolivariana, en contra de países como Ecuador, Bolivia, Honduras y Venezuela…”.

Sin ambages, prosiguió: “…Detrás de esos grupos está el imperio, al igual que detrás de las fuerzas políticas de derecha del Ecuador. Lo mismo pasó en Venezuela. Los manipulan para llevarlos a acciones como estas…”.

Al recordar que había sido precisamente en Argentina, en la cumbre de las Américas de 2005, cuando los pueblos y gobiernos de la región se había pronunciado rechazando la propuesta estadounidense para formar el Alca. Indicó que se hizo palmaria la pérdida de su influencia en Latinoamérica. No obstante, aseguró que “…detrás de esos grupos de policías está la mano del imperio, y las fuerzas políticas de Ecuador y de Estados Unidos…”.

Expresó que los Estados Unidos se habían dado a la tarea de financiar a grupos subversivos con el fin de desestabilizar las naciones que se oponían al régimen imperialista, y en especial a aquellos que han levantado la bandera de la democracia socialista.

Consideró que una manera de evitar nuevas injerencias desestabilizadoras estadounidenses en Latinoamérica y el Caribe era arreciando la batalla ideológica.

Finalizada la reunión que se prolongó hasta las tres de la madrugada (3:00 a.m.) con la presencia de los siete mandatarios mencionados, el canciller argentino Héctor Timerman leyó la declaración en la cual “…Las jefas y jefes de Estado y de Gobierno de Unasur reafiman su fuerte compromiso con la preservación de la institucionalidad democrática, el Estado de derecho, la paz social y el irrestricto respeto a los Derechos Humanos…”, y en donde además condenan enérgicamente el intento de golpe de Estado y el secuestro sufrido por el Presidente de Ecuador, Rafael Correa.

Del mismo modo, en dicha declaración los mandatarios celebraron la libertad del Presidente ecuatoriano, la pronta vuelta a la normalidad democrática y subrayaron la necesidad que “…los responsables de la asonada golpista sean juzgados y condenados…”.

El bloque regional, al manifestar respaldo incondicional al gobierno constitucional de Ecuador, fue todavía más allá al dejar testimonio de que “…no toleraran cualquier nuevo desafío a la autoridad institucional ni golpes de Estado…” en Sudamérica, señalando que en caso de nuevos quiebres a la voluntad democrática, adoptarían medidas concretas en los países afectados, tales como “…el cierre inmediato de fronteras, la suspensión del comercio, el tráfico aéreo y la provisión de energía y todo tipo de suministros…”.

Por otra parte, instruyeron a sus cancilleres que partieran de inmediato hacia la ciudad de Quito para expresar al Presidente Correa Delgado y al pueblo ecuatoriano el respaldo de los países de la región. Finalmente, adelantaron que en la siguiente Cumbre de Unasur, que se realizaría en Guyana el 26 de noviembre, firmarían un protocolo estableciendo la denominada “cláusula democrática” como requisito indispensable de pertenencia al bloque sudamericano.

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