República de Bolivia

29 y 30 de Enero de 2002
Reunión Extraordinaria del Consejo
Presidencial Andino
Santa Cruz de la Sierra

Los días 29 y 30 de enero de 2002 el Presidente venezolano participa en una reunión extraordinaria del Consejo Presidencial Andino llevada a cabo en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia.

 En la cita subregional participaron los cinco (5) jefes de Estado de los países miembros de la Comunidad Andina de Naciones (CAN), a la sazón, Jorge Quiroga Ramírez, de Bolivia; Andrés Pastrana Arango, de Colombia; Gustavo Noboa Bejarano, del Ecuador; Alejandro Toledo Manrique, del Perú; y Hugo Chávez Frías, de Venezuela.

En esta Cumbre Extraordinaria de la CAN fueron establecidas un conjunto de directrices orientadas a perfeccionar la unión aduanera del grupo andino, consolidar la zona de libre comercio, avanzar en la armonización de políticas macroeconómicas y en el establecimiento de un mercado común.

Los Presidentes andinos, igualmente, profundizaron diversos aspectos de la política exterior común (PEC), incluyendo la política agraria y las tareas de la agenda social.

Al efecto, para perfeccionar la unión aduanera acordaron la aplicación del Arancel Externo Común (AEC) a más tardar el 31 de diciembre del 2003.

Así, en la Declaración de Santa Cruz de la Sierra suscrita al término de esta reunión se reafirma el compromiso de establecer un mercado común. En este documento, los mandatarios andinos dejaron expreso su acuerdo para consolidar y perfeccionar la zona de libre comercio andina, a más tardar, el 1° de junio de 2002.

Entre otras medidas establecieron no otorgar concesiones más favorables a terceros países en materia de libre comercio que las que se concedan entre ellos como miembros de la CAN.

Decidieron la aplicación del principio del llamado Silencio Administrativo Positivo, con plazos breves, para asegurar una rápida solución de los trámites administrativos en las importaciones de productos dentro de la subregión andina.

También fueron adoptadas medidas para resolver los conflictos generados por la imposición de restricciones de carácter sanitario y fitosanitario, así como la armonización de estos requisitos. Alcanzaron un acuerdo para asegurar el tránsito de carga por carretera, el establecimiento de una instancia de conciliación complementaria a la acción del Tribunal Andino de Justicia (TAJ), y se comprometieron a examinar las causas por las que no se aplicaban las sentencias de éste para adoptar las medidas indispensables para su cumplimiento.

En materia de unión aduanera, acordaron la adopción de un Arancel Externo Común de cuatro niveles: 0%, 5%, 10% y 20%, a más tardar, el 31 de diciembre de 2003.

Entre otras medidas, acordaron armonizar los regímenes especiales para el comercio intra-subregional y el establecimiento de mecanismos de defensa comercial para preservar el Arancel Externo Común.

Acordaron, así mismo, la adopción de una política agrícola común que incluye la adopción de mecanismos de estabilización de precios para productos agropecuarios preservando la competitividad integral de las cadenas agroindustriales.

Establecieron un plazo de dos (2) años para la armonización de políticas macroeconómicas y acordaron ampliar la cobertura del artículo 110° del Acuerdo de Cartagena, referido a salvaguardia cambiaria, para que sea aplicable frente a devaluaciones competitivas de los países andinos.

Sobre la denominada política exterior común andina, estuvieron de acuerdo en continuar gestiones diplomáticas para el logro de la renovación y ampliación, por parte del Congreso de los Estados Unidos de América, de la conocida Ley de Preferencias Arancelarias Andinas.

En la Declaración de Santa Cruz de la Sierra, los Presidentes andinos reiteraron la importancia que para la subregión revestía la incorporación de Venezuela en este esquema preferencial.

En este sentido, instruyeron a los cancilleres para que reiteraran estos planteamientos en ocasión de las entrevistas que sostendrían en el mes de febrero de ese año, en la ciudad de Washington, en la Secretaría de Estado, en la Oficina del Representante de Comercio de los Estados Unidos de América (conocida por sus siglas en Inglés como USTR), en el Consejo Nacional de Seguridad, y con autoridades del congreso estadounidense.

                Asimismo, destacaron la necesidad de continuar los acercamientos y gestiones políticas de alto nivel y los correspondientes trabajos técnicos tendentes a la consolidación de un acuerdo de asociación con la Unión Europea, que propiciase un nuevo relacionamiento birregional. Al efecto, encargaron la coordinación de la posición de los países andinos con miras a la próxima Cumbre Unión Europea América Latina que se realizaría el 17 y18 de mayo 2002, en Madrid, España.

Por otra parte, en el contexto interamericano, para el año 2002 se desarrollaba en la Ciudad de Panamá el proceso de las negociaciones para la conformación de la llamada Área de Libre Comercio de las Américas (Alca).

En las negociaciones del ALCA las cinco naciones de la CAN participaban de manera conjunta, como un solo actor, para lo cual utilizaban una dinámica de vocería única que se rotaban entre ellos, con la que actuaban en cada uno de los nueve (9) grupos de negociación y de los cuatro (4) comités especiales de la estructura del foro hemisférico.

Los presidentes andinos ratificaron el funcionamiento de esta dinámica en dichas negociaciones y acordaron adoptar una estrategia de concertación de posiciones en los temas afines en las negociaciones ante la Organización Mundial de Comercio (OMC) para abordar, en forma coordinada, el desarrollo de los compromisos adquiridos en Doha.

Expresaron su voluntad de continuar las negociaciones comerciales con el MERCOSUR y recibieron con beneplácito la incorporación de sus países miembros como accionistas de la Corporación Andina de Fomento (CAF), toda vez que ello facilitaría el financiamiento de programas y proyectos de integración regional; al efecto, instruyeron el aumento del capital autorizado de la (CAF) de 3.000 a 5.000 millones de dólares.

Los presidentes avanzaron en consideraciones y decisiones relativas a la participación andina en la cumbre sobre el financiamiento para el desarrollo que se celebraría en Monterrey, México, en el mes de marzo de ese mismo año.

En materia de lucha contra el narcotráfico, acordaron presentar un planteamiento común en la cumbre de drogas que, igualmente, se celebraría ese año con la participación de los países andinos, Estados Unidos de América, Brasil, México, Panamá y la presidencia de la Unión Europea.

La concertación de acciones en materia de política exterior comunitaria andina incluyó solicitar a la Corporación Andina de Fomento (CAF), la Organización Latinoamericana de Energía (Olade), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), y la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad), la preparación de un examen integrado del potencial energético de la subregión, para ser presentado en la II Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de América del Sur en Guayaquil, Ecuador, el 26 de julio del 2002.

En materia de la agenda social, los Presidentes acordaron llevar a cabo en la ciudad de Lima, en abril de ese año, una Conferencia de Ministros de Relaciones Exteriores y de Defensa, para examinar una propuesta de reducción de gastos de defensa, con el fin de destinar mayores recursos a la inversión social y a la lucha contra la pobreza.

Finalmente, decidieron reunirse en la ciudad de Caracas, el 4 de mayo de 2002, para monitorear los avances de los acuerdos alcanzados. La intervención oficial de Hugo Chávez Frías ante sus homólogos andinos se realizó el miércoles 30 de enero.

Luego de contextualizar la cita en una visión retrospectiva de la historiografía independentista suramericana, indicó que en la región era necesario colocar por delante la voluntad política de la integración.

Expresó que el diseño de los, para el momento vigentes mecanismos de la integración, entre ellos el andino, habían sido elaborados “…con patrones o con ideas enmarcadas en el concepto del capitalismo neoliberal que tanto daño le ha hecho a este continente. Un modelo económico que beneficia a una minoría y que excluye a una mayoría…”.

En este orden de ideas prosiguió señalando:

…Preguntamos desde Venezuela: ¿Es con ese modelo económico que nosotros vamos a lograr una integración plena de nuestra región, es con ese modelo económico excluyente de las mayorías, excluyente de los campesinos, excluyente de los indígenas, excluyente de las juventudes que le niega los derechos humanos fundamentales a las mayorías, la educación, la salud, la tierra, la vida misma, es con ese modelo salvaje que nosotros vamos a integrar nuestro continente como lo necesitamos? No, desde Venezuela decimos no, creemos que no es por ahí el camino. Se requiere entonces, y qué buena la ocasión de venir a Santa Cruz de la Sierra para seguir invocando la memoria de Bolívar pero no sólo la memoria de Bolívar y las glorias de Bolívar, sino traer el verdadero bolivarianismo, aquél que nos convocaba a una unión política, proponemos, y es una reunión que está pendiente queridos colegas desde hace dos años fue aprobada en un Consejo Presidencial Andino y no se pudo hacer por diversas razones, Caracas está a la orden para que nos reunamos a discutir sobre el futuro político de la integración. Es la política la que debe ponerse al frente como la caballería, la que debe impulsar no es la economía; la economía debe venir detrás de la política. Si nosotros seguimos discutiendo variables económicas, Unión Aduanera, Zona de Libre Comercio, etc., sin colocar delante la más alta voluntad política y sin establecer un acuerdo de integración política creo que no avanzaremos como lo necesitamos…

Durante su estadía en la altiplanicie boliviana, sostuvo una audiencia de trabajo con la Presidenta del Parlamento Andino, la venezolana Jhannett María Madriz Sotillo; y con Guillermo Morales Fernández, Presidente del Consejo Consultivo Empresarial Andino.

El Consejo Consultivo Empresarial Andino, conformado por los representantes empresariales de los países miembros de la CAN, igualmente reunido en Santa Cruz de la Sierra, también emitió una declaración (Declaración del Consejo Consultivo Empresarial Andino, Santa Cruz de la Sierra) mediante la cual ratificó su decisión de contribuir a la profundización del acuerdo de integración subregional andino “…bajo el principio de la libre empresa…”.

Igualmente, los representantes del Consejo Consultivo Empresarial andino se permitieron indicar en el numeral 4° de su declaración, a título imperativo, que: “…las materias primas y bienes de capital no producidas en la Subregión tendrán un arancel cero….”.

Más adelante, en el numeral décimo (10°) se puede leer:

“…Solicitar a los gobiernos que supediten el avance de las negociaciones para la conformación del Área de Libre Comercio de las Américas (Alca) a una clara decisión de todos los países participantes de eliminar, como condición previa, todas las medidas que distorsionan la producción y el comercio…”

Asimismo, entre otras consideraciones y señalamientos, la Declaración del Consejo Consultivo Empresarial Andino se refiere al apoyo a los esfuerzos gubernamentales realizados ante el establishment estadounidense para la renovación y ampliación de la Ley de Preferencias Arancelarias Andinas (Atpa) y aboga por la incorporación de Venezuela a este mecanismo.

Esta declaración, fechada a los 27 días del mes de enero de 2002, dos días antes de la reunión extraordinaria del Consejo Presidencial Andino, fue suscrita por representantes empresariales, exportadores e industriales de las cinco (5) naciones andinas; por Venezuela la suscribió Juan Francisco Mejía Betancourt, Presidente Ejecutivo de Conindustrias.

Finalmente, en materia bilateral, durante esta segunda visita del Presidente venezolano a la nación boliviana se incluyó un intercambio de notas reversales sobre el establecimiento de un mecanismo de consulta y concertación política entre Venezuela y Bolivia, y otro para un acuerdo sobre el suministro de asfalto venezolano a Bolivia, ambos realizados en Santa Cruz, el 30 de enero de 2002.

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