República de Colombia

25 y 26 de Septiembre de 2001
X Asamblea Ordinaria del Parlamento Amazónico

El martes 25 de septiembre de 2001 el Presidente venezolano llega a la ciudad de Bogotá, República de Colombia, para participar en la X Asamblea Ordinaria del Parlamento Amazónico, que se llevó a cabo en la capital colombiana el 25 y 26 de ese mes.

El Parlamento Amazónico, creado en 1989, congrega a parlamentarios de todos los países que comparten la cuenca amazónica: Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú, Surinam y Venezuela.

Para esta reunión lo habían invitado para que participara con una disertación, la que efectivamente realizó el miércoles 26. Luego de su arribo a la capital neogranadina en horas de la tarde, acompañado del Canciller, Luis Alfonso Dávila; asistió a la instalación de la X Asamblea del Parlamento Amazónico y, posteriormente, sostuvo un encuentro privado con el presidente Andrés Pastrana.

En dicha ocasión, en la reunión sostenida con su homólogo Andrés Pastrana Arango ambos conversaron sobre los diálogos con la guerrilla y los escenarios que se abrían con estos.

Desde horas de la noche del lunes, en víspera de su llegada, a través del noticiero de la cadena de televisión colombiana RCN, fueron divulgadas imágenes donde una persona identificada como Diego Fernando Serna, supuesto desertor confeso de las Farc-ep, aparecía entre los miembros del personal de los anillos de seguridad de los presidentes Chávez y Pastrana, en un anterior acto oficial, también realizado en Bogotá.

El polémico personaje, resultó ser el mismo que había denunciado un presunto complot para asesinar al, entonces, candidato presidencial Álvaro Uribe Vélez.

En una llamativa coincidencia con estos hechos, el martes 25, mismo día de la llegada del Presidente venezolano a la República de Colombia, aparecía publicado en la ciudad de Washington, de los Estados Unidos de América, un aviso a dos páginas, en el diario conservador The Washington Times, que titulaba “Declaración al pueblo de Venezuela y la comunidad internacional”.

El panfleto había sido pagado por una desconocida y autodenominada “Junta de Emergencia Nacional”, y era el segundo de su tipo en cuatro (4) meses.

En el mismo se leía que el Presidente venezolano debía renunciar porque su gobierno constituía una clara y presente amenaza para la seguridad de Venezuela y la estabilidad política de las Américas.

Los arteros y apócrifos señalamientos se realizaban, además, a escasas dos semanas de los ataques terroristas del once de septiembre de ese año que pusieron en alerta máxima a la sociedad estadounidense en su conjunto.

Se hacían en la propia capital estadounidense, con tal despliegue mediático, luego que incluso el mismo Pentágono, sede del Departamento de Defensa, el mayor de sus símbolos de seguridad nacional, también había sido objeto de ataques en el cercano condado de Arlington, Virginia.

Esta supuesta Junta de Emergencia Nacional no poseía miembros conocidos; de hecho, se dio a conocer con estos comunicados.

El primero había sido publicado en el mes de mayo, y en esta segunda ocasión incorporó una página adicional con fotografías del Presidente venezolano con los mandatarios de Irán, Iraq, Libia y Cuba, todas consideradas por el Departamento de Estado como naciones que fomentaban el terrorismo.

El Gobierno venezolano, a través del Ministro del Interior, Luis Miquilena, aseguró que Serna no estaba vinculado con el presidente Hugo Chávez, ni con su gobierno, así como tampoco con los edecanes del Presidente.

Refirió, además, que era una obligación del Gobierno colombiano divulgar quién era Diego Fernando Serna y por qué circunstancias estuvo ahí.

El Gobierno colombiano, por su parte, informó que investigaba el caso. En este contexto, desde Bogotá el Presidente venezolano expresaba que la lucha mundial contra el terrorismo no debía interferir en el diálogo de Paz entre el Gobierno colombiano y los grupos guerrilleros.

En el marco de la X Asamblea del Parlamento Amazónico, una de las principales preocupaciones de las actividades parlamentarias estaba vinculada al proceso para la adopción de un Tratado de Institucionalización del Parlamento Amazónico, con la finalidad de incluirlo como órgano de apoyo político parlamentario del Tratado de Cooperación Amazónica.

Para ello, se planteaba la institucionalización de una secretaría permanente del Tratado de Cooperación Amazónica, como instancia ejecutiva; y el Parlamento Amazónico, como instancia legislativa.

Al efecto el Presidente venezolano expresó su voluntad, y por su intermedio, la del presidente brasileño Fernando Henrique Cardoso para conseguir la institucionalización referida.

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