República de Cuba

27 al 29 de Abril de 2005
Primera Reunión Venezuela-Cuba para la Aplicación de la Alba
Tercer Encuentro Hemisférico de Lucha Contra el Área de Libre Comercio de las Américas (Alca)
III Reunión de la Comisión Administradora del Acuerdo de Complementación Económica

En este décimo segundo (12°) viaje que Hugo Chávez Frías efectúa a la República de Cuba, desde que inicio el ejercicio de la primea magistratura del Estado venezolano, se realiza la primera reunión Venezuela-Cuba para la aplicación del Alba.

En esta visita participó en el Tercer Encuentro Hemisférico de Lucha contra el Área de Libre Comercio de las Américas (Alca), que reunió durante tres (3) días a más de novecientos (900) activistas de una treintena de países, escenario en el cual efectuó una disertación por espacio de cinco (5) horas.

En el teatro Karl Marx, fiel a su estilo de oratoria, realizó una disertación cargada de evocaciones históricas y doctrinarias, matizada con algunas remembranzas de su trayectoria política, desde este escenario señalaría a los presentes que el modelo de reformas venezolano “…lo seguimos llamando bolivarianismo, pero es socialismo. El camino es el socialismo, es la única alternativa al capitalismo, sólo que creo que debemos reinventar el socialismo, reinventar un socialismo adecuado a nuestras realidades y a nuestro siglo XXI…”.

Entre los presentes en primera fila se encontraban escuchándole, entre otros, el líder indígena boliviano Evo Morales, y el dirigente ex guerrillero del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) de El Salvador, Schafick Jorge Handal.

En esta ocasión, compartió una anécdota con el público al referirse a una llamada recibida desde Washington donde le solicitaron sutilmente que no viajara a Cuba si quería ser recibido por el presidente estadounidense, a lo cual se negó, manifestando que fue a Cuba y con posterioridad cuando llegó a la Casa Blanca fue tratado con desdén.

Se trataba de un hecho que había ocurrido en enero de 1999, antes de tomar posesión de la primera magistratura venezolana, pero ya en su condición de presidente electo, en el marco de la docena de viajes que realizó en ese período, cuando de acuerdo a la programación estando en una gira que contemplaba España, Francia, Alemania, Italia, Canadá e incluía a Cuba como último destino antes de regresar al territorio venezolano, tenía programado diez días después continuar hacia los Estados Unidos de América, donde sería recibido por William Jefferson Clinton.

Entre las informaciones que se han podido conocer, figuran algunos detalles tales como que no le concedieron ningún tipo de honores bajo el alegato que no había tomado posesión formal de la presidencia venezolana; sin embargo, el detalle no fue un hecho aislado sino que obedeció a un estilo de trato ex profeso para demostrar la molestia del establishment estadounidense, en respuesta a la negativa del presidente electo venezolano ante la “sugerencia” de un subsecretario de Estado para que no visitara la República de Cuba si quería ser recibido en la Casa Blanca.

El trato dispensado cargado de una excesiva informalidad incluyó la entrada del propio Clinton en ropa casual con una lata de Coca Cola en la mano a la sala donde el mandatario electo venezolano estaba siendo atendido por el asesor presidencial para la seguridad nacional, Samuel Richard “Sandy” Berger.

Aproximadamente unos veinte (20) minutos alcanzaría el encuentro Chávez-Clinton en la emblemática edificación ubicada en Pennsylvania Avenue Nº 1600 al noroeste del Distrito de Columbia, esta sería la primera y única vez en la que estaría en la Casa Blanca. Ya antes, desde Caracas, luego de su regreso de La Habana, se había tenido que postergar la salida para Washington por veinticuatro (24) horas, por temas de “agenda”.

Ahora, seis (6) años más tarde, en abril de 2005, durante este décimo segundo viaje a la mayor de las Antillas se suscribía un Acuerdo entre la República de Cuba y la República Bolivariana de Venezuela para la adquisición de productos con destino al mercado cubano, el cual era firmado en La Habana, el 28 de abril de ese año, y en la misma fecha y lugar se producía la declaración final de la primera reunión Venezuela-Cuba para la aplicación de la Alternativa Bolivariana para las Américas.

Al referirse desde La Habana a una serie de críticas que de manera reciente había formulado la secretaria de Estado estadunidense, Condoleezza Rice, indicó que los Estados Unidos de América había promovido conflictos a Venezuela con Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú como una vía para aislar al país, señalando que en todos los intentos habían fracasado.

Al efecto, afirmó que la línea de Washington para aislar a Venezuela estaba de plano derrotada, y proclamó que el modelo político venezolano es un “…socialismo adecuado a nuestras realidades…”.

En la declaración final de la primera reunión Cuba-Venezuela para la aplicación de la Alternativa Bolivariana para las Américas, del 28 de abril de 2005, desde la ciudad de La Habana, se establecieron las bases del Alba.

En el texto de la declaración se hace referencia a que el comercio y la inversión no debían ser fines en sí mismo, sino instrumentos para alcanzar el desarrollo justo y sostenible, “…la verdadera integración latinoamericana y caribeña no puede ser hija ciega del mercado, ni una simple estrategia para ampliar los mercados externos o estimular el comercio…”.

En base al acervo del para entonces aún incipiente mecanismo de integración que contemplaba que las dos naciones elaborarían un plan estratégico para garantizar la complementación productiva sobre bases de racionalidad, aprovechamiento de ventajas, ahorro de recursos, ampliación del empleo, acceso a mercados y otras consideraciones sustentadas en la solidaridad, en esta visita se dieron pasos importantes en esa dirección.

Tal como se incluye en la propia declaración este plan estratégico contempla entre otras acciones la inauguración en Venezuela de seiscientos (600) Centros de Diagnóstico Integral; seiscientas (600) Salas de Rehabilitación y Fisioterapia y treinta y cinco (35) Centros de Alta Tecnología para la prestación gratuita de servicios de salud; así como, la formación en territorio venezolano de cuarenta mil (40.000) médicos y cinco mil (5.000) especialistas en tecnología de la salud, dentro del programa Barrio Adentro.

Del mismo modo, se programó en Cuba la formación en medicina y enfermería de diez mil (10.000) bachilleres venezolanos egresados de la Misión Ribas, distribuidos por todos los policlínicos y hospitales del país, teniendo como residencia hogares de familias cubanas.

Como señala Francisco Forteza, en la declaración conjunta reflejando la fuerte dirección hacia la complementariedad de los países en el entonces naciente Alba además se estableció lo siguiente:

…Cuba continuará su contribución al desarrollo del Plan Barrio Adentro I y II, mediante el cual hasta 30 mil médicos cubanos y otros trabajadores de la Salud a lo largo y ancho de la geografía venezolana, estarán prestando sus servicios a fines del 2do semestre de este año…

Además, Cuba asumió el compromiso para intervenir quirúrgicamente en su territorio durante el año 2005 a cien mil (100.000) venezolanos con distintas afectaciones de la visión.

En esta ocasión, el 29 de abril de 2005, fue inaugurada por los presidentes Castro Ruz y Chávez Frías la oficina de Petróleos de Venezuela S.A. en La Habana, Pdvsa-Cuba, para la exploración, explotación, refinación, importación, exportación y comercialización de hidrocarburos y derivados, así como su transporte y almacenamiento.

El mismo día también fue inaugurada una filial del Banco Industrial de Venezuela en La Habana, con capital cien por ciento (100%) venezolano y fue aprobada la apertura de una filial del Banco Exterior de Cuba en Caracas, de capital 100% cubano.

Así mismo, fue realizada la III Reunión de la Comisión Administradora del Acuerdo de Complementación Económica, al término de la cual se acordó otorgar preferencias arancelarias a ciento cuatro (104) nuevos renglones de exportación de Cuba, así como un cronograma de desgravación progresiva, teniendo en cuenta los compromisos de Venezuela tanto en la Comunidad Andina de Naciones como en el Mercosur.

Por su parte, Cuba eximió el pago de los derechos de Aduana a las importaciones cuyo origen sea la República Bolivariana de Venezuela, el pago de impuestos sobre utilidades a las empresas de barcos de bandera venezolana que participen en la transportación de pasajeros y carga en su territorio, y el pago de los derechos de tonelaje de los barcos de pabellón venezolano que arriben a puerto cubano procedentes del extranjero.

Fueron además alcanzados entre acuerdos de gobierno, cartas de intención, memorandos de entendimiento, contratos, programas y acuerdos marcos, cuarenta y nueve (49) documentos, en áreas tales como la comercial, desarrollo siderúrgico, transporte ferroviario, transporte marítimo, cooperación agrícola, salud, cultura, educación, pesca, juventud, vivienda, energía, y otras.

Así mismo, se pactó la ampliación de la base de supertanqueros en el puerto de la provincia central cubana de Matanzas, y la creación de una alianza estratégica conjunta con el fin de desarrollar proyectos mineros de níquel y cobalto en las entidades venezolanas de Aragua, Carabobo y Cojedes.

Por otra parte, se establecieron las bases para la reparación y construcción conjunta de embarcaciones, y para la creación de empresas mixtas destinadas a la producción de artículos deportivos, el transporte de combustible, y el desarrollo de proyectos de desarrollo endógeno en ambos países.

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