República de Nicaragua

15 al 17 de Enero de 2008
Quinta Visita a la Patria de Sandino
(Managua)

Después de haber estado en la República de Nicaragua, en noviembre del año 2000, así como en enero, marzo y julio de 2007; Chávez Frías viaja por quinta ocasión a esta nación centroamericana del 15 al 17 de enero de 2008, en visita de trabajo.

Desde la ciudad de Managua se informaba de su arribo por el Aeropuerto Internacional Augusto César Sandino, procedente de Honduras, el martes 15 de enero, para una revisión de los convenios suscritos, hasta el momento, en el marco del fortalecimiento de la relación bilateral.

Llegaba con la misma comitiva que le había, también, acompañado en Guatemala y Honduras; visitas que calificó como muy interesantes por el contacto que sostuvo con los sectores populares de esas naciones centroamericanas y el intercambio con sus Presidentes.

Así continuaban con él, entre otros, el canciller Maduro Moros, el Ministro del Poder Popular del Despacho de la Presidencia, Jesse Chacón Escamillo; de Comunicación e Información, Andrés Izarra, y el Embajador de Venezuela ante la Organización de las Naciones Unidas, Francisco Arias Cárdenas.

A su llegada a Managua, hizo un llamado a la defensa de la unidad latinoamericana, indicando que el proyecto de unidad era una deuda que se tenía con los héroes patrios, “…no permitamos que nada ni nadie, que fuerza alguna en este mundo vaya a dividirnos denuevo porque en nuestra unidad está la fórmula y la clave para el desarrollo, la libertad y la felicidad… ¡es un compromiso de vida…!”.

Al decir que alcanzar la unidad debía ser un objetivo impostergable para los pueblos de Latinoamérica, fue enfático al señalar que por eso no se le podía dar cabida a los intentos de división.

En relación a la región, manifestó que Centroamérica comenzaba a desbloquearse, lo que a su juicio era un claro indicador de los cambios que se estaban viviendo, específicamente en el caso nicaragüense. Como se recordará, con el retorno al poder del frente sandinista en enero de 2007, desde Caracas y Managua se reforzaron estrategias para la consolidación de un nuevo modelo de integración.

Luego de los honores correspondientes a su llegada, se trasladó en compañía de su homólogo Daniel Ortega al estadio de béisbol Dennis Martínez, donde ambos pudieron presenciar los últimos episodios del encuentro entre los Indios del Boer y las Fieras de San Fernando, primer juego de la serie final de la liga profesional nicaragüense, para posteriormente ya cerca de las nueve de la noche (9:00 p.m.) dirigirse hasta un hotel de la capital nicaragüense; donde sostuvieron un encuentro privado. Antes del mismo, a su llegada, realizó un breve balance, a los representantes de los medios de comunicación social que le esperaban, sobre la gira que efectuaba por las naciones centroamericanas, la cual contextualizó en el marco de la construcción de un bloque de poder nuevo dentro de la visión de un mundo pluripolar.

Durante el desarrollo de su agenda managüense, Hugo Chávez y Daniel Ortega se reunieron con representantes de diversos sectores productivos nicaragüenses, en un encuentro en el que participaron representantes de once (11) cámaras del sector privado, de la banca, productores agropecuarios, comerciantes, cooperativistas y miembros de pequeñas y medianas asociaciones, figurando entre otros el Consejo Superior de la Empresa Privada, la Unión de Productores de Nicaragua, la Cámara de Cafetaleros y la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos.

Así, a tan sólo un (1) año de la incorporación de Nicaragua a la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba), las bondades del mecanismo alcanzaba, prácticamente, a la totalidad de los principales sectores productivos nicaragüenses.

Desde la ciudad de Managua, durante el desarrollo de este encuentro con agrupaciones agropecuarias e industriales de Nicaragua, Chávez Frías informaba que el Gobierno colombiano había enviado una nota de protesta, a través del canciller Nicolás Maduro, por una supuesta intromisión en los asuntos internos de esa nación; contexto en el cual señaló que continuaría luchando por el logro de la paz en Colombia, para de inmediato explicar las razones por las cuales había venido planteando el reconocimiento del carácter beligerante de las Farc-EP y del Ejército de Liberación Nacional (ELN).

Así, expuso entre otras consideraciones, la necesidad existente en Colombia y en América Latina de regularizar el conflicto de estas fuerzas militares contra el Gobierno Nacional colombiano; suscribiéndose el grupo insurgente a los Convenios de Ginebra y a sus protocolos adicionales, para que quedaran proscritos de su accionar los secuestros y otras acciones que vayan contra la dignidad humana, que habían venido caracterizando el conflicto.

Al respecto, vaticinó que el conflicto armado en Colombia no cesaría por la vía de la violencia, señalando que el Gobierno colombiano no avanzaría hacia la paz por esa ruta, “… no han podido hacerlo en 60 años y no podrán hacerlo en 600 años más, como tampoco creo que la guerrilla pueda tomar el poder por las armas…”.

Denunció que, recientemente, se había obtenido información sobre actividades secretas llevadas a cabo, tanto en Colombia como en Venezuela, por oficiales estadounidenses apoyados por el paramilitarismo colombiano para atentar contra la vida de la senadora colombiana Piedad Córdoba por lo que le pidió públicamente que velara por su seguridad.

Dio a conocer que evaluaba la posibilidad de crear un grupo tipo Contadora como instancia para promover salidas al conflicto colombiano y así alcanzar la paz, emulando el sistema de acción establecido en 1983 entre los Gobiernos de Colombia, México, Panamá y Venezuela, para buscar la paz en Centroamérica, frente a los conflictos armados en El Salvador, Nicaragua y Guatemala. 

Al respecto, indicó que en base a la experiencia que se vivió para llegar al Acuerdo de Esquípulas, prolegómeno del fin de los conflictos armados de la región centroamericana, consideraba que las naciones de la región podían realizar un valioso aporte al tiempo que, recordó en su momento, tanto México como Francia le dieron reconocimiento y beligerancia al Frente Farabundo Martí de El Salvador.

Sin embargo, fue enfático al aclarar:

…esto no significa que estemos de acuerdo con lo que hacen. Me parece una cosa horrible agarrar a una persona y meterla en la selva por años y por cualquier motivo. Estoy en contra y condeno esa actitud y ojalá las FARC desistan de esa política de secuestro…”… Omissis… “… La beligerancia es una forma de tratar de que la guerra en Colombia se regularice y se enmarque en los Convenios de Ginebra y en el derecho internacional. En esa guerra que hay, sin reglas, no sólo las FARC hacen todo lo que señalan, “¿y las Fuerzas Armadas de Colombia qué harán? ¿Serán unos angelitos?…

En sus reflexiones, indicó que el nuevo orden mundial pregonado desde Washington, a la caída de la Unión Soviética, se había derrumbado; señalando que la ilusión imperial de la pax americana y el consenso de Washington, de igual modo se habían venido abajo, para ahora tener “…un nuevo y gran desorden mundial, pero bien bueno porque sólo de esos desórdenes existe la posibilidad de que surja un mundo nuevo y pluropilar…”. Por otra parte, al comentar que no debería haber guerra, expresó su esperanza en que se cumpliera un mandato bíblico, el cual parafraseó, diciendo que ojalá:

…algún día el hierro de las espadas se convierta en hierro de los arados para producir maíz. Ahora, eso será posible en un mundo de justicia, porque también está escrito en la Biblia que el único camino a la paz verdadera es la justicia. Y ese camino no es el capitalismo, es el socialismo…

Durante este encuentro los productores nicaragüenses propusieron activar mecanismos de intercambio económico y comercial con Venezuela, a través de un sistema que compensara las carencias tecnológicas y financieras nicaragüenses y, al mismo tiempo, solventara los déficits en materia agrícola y pecuaria presentes en Venezuela, con productos de la nación centroamericana, en el marco de la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América.

Los productores agrícolas nicaragüenses de maíz, granos, maní, carne y leche de ganado vacuno, entre otros rubros, plantearon la posibilidad de surtir al mercado venezolano con estos productos y solicitaron apoyo, al Gobierno de Venezuela, en transferencia de tecnologías.

Por su parte, el Presidente Daniel Ortega, al hablar de la consolidación de lo que denominó un nuevo modelo productivo, destacó la necesidad de avanzar en la complementariedad de las naciones de la región latinoamericana “…esto va más allá de la integración, se trata de unidad o muerte para los pueblos latinoamericanos…”.

Chávez Frías, en sus reflexiones, dejó claro a los presentes que la vigencia de un proceso político no debía limitarse a la existencia de una persona, sino perpetuarse en el tiempo por encima de las dificultades.

Asímismo, durante el encuentro sostenido con representantes de las fuerzas productivas y del Consejo Nacional de Planificación de Nicaragua, realizado en el Hotel Crowne Plaza, aseguró que Nicaragua no entraría en un colapso económico-financiero porque Venezuela le extendía su mano amiga y le reiteraba el compromiso de solidaridad y cooperación para que los pueblos hermanos salieran juntos del atraso, la miseria y la opresión.

Estos comentarios los realizó a propósito de la inquietud que fuera expresada por su homólogo nicaragüense, Daniel Ortega, en relación a la posibilidad de suspensión del programa de cooperación internacional para Nicaragua por seiscientos millones de dólares (U.S. $ 600.000.000), debido a que el Fondo Monetario Internacional (FMI) había condicionado el mismo a la aprobación del presupuesto de la nación en los términos por él señalados; lo que significaría que esta nación centroamericana podría entrar en un colapso económico-financiero.

Ante este escenario, Chávez Frías preguntó: “… ¿Qué pasa si el Fondo Monetario no aprueba el presupuesto?…”, obteniendo del Presidente Ortega, como respuesta, que el “…FMI ha anunciado que se suspende la cooperación y se debe renegociar de nuevo. Para tomar esta decisión mandarán en el mes de febrero una comisión para fiscalizar que todo esté en orden con el programa, incluyendo lo del presupuesto…”.

Agregó el mandatario nicaragüense que con la puesta en marcha de la refinería, así como de otros proyectos de envergadura enmarcados dentro de la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba), Nicaragua podría generar sus propios ingresos y acabar con “…la pistola que nos tiene en la cabeza (…) el chantaje y las amenazas…”.

Como se sabe, Venezuela construía una refinería en Nicaragua para el procesamiento de ciento cincuenta mil (150.000) barriles de petróleo. En el mes de marzo de 2007, se había suscrito un memorando de entendimiento para la edificación de esta refinería, en el departamento de León.

Chávez Frías, al reiterar su ayuda, añadió que Venezuela contaba con relaciones con Irán, China, Rusia, Bielorrusia, Malasia, Vietnam, África y el apoyo de las naciones integrantes de la Opep y de países europeos, con los cuales se debía seguir trabajando, por lo que señaló que no estaban solos en esta batalla. A solicitud de Chávez Frías, el Presidente de Pequiven, Saúl Ameliach, indicó que desde Venezuela se habían exportado a Nicaragua treinta y cinco mil toneladas (35.000 t) de fertilizantes, siendo el consumo total de Nicaragua de ochenta mil toneladas (80.000 t).

Sobre el desarrollo de la industria petroquímica, Chávez Frías hizo público su deseo de instalar una fábrica de fertilizantes en Nicaragua para cubrir las necesidades de sus productores y agricultores y que en un futuro pudiera convertirse en una exportadora de sus productos para Centroamérica, se conoció que se trabajaba con el equipo de la refinería para el suministro de la mitad del consumo de fertilizantes, así como en la conceptualización de la petroquímica proveniente de la refinación.

Adicionalmente, el mandatario venezolano anunció que, enmarcado dentro de la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba), en las próximas semanas llegarían a Nicaragua, procedentes de Cuba, equipos generadores de electricidad hasta por sesenta megavatios (60 MW), que se sumaban a otros sesenta megavatios (60 MW) que ya estaban en funcionamiento desde el año anterior, con el objetivo de atenuar el déficit eléctrico de esta nación centroamericana.

Señaló que, en el transcurso de ese año, llegarían generadores para producir ciento veinte megavatios (120 MW) adicionales, con lo que la capacidad de generación de energía eléctrica en Nicaragua se incrementaba en doscientos cuarenta megavatios (240 MW).

Por otra parte, en cuanto al tema agropecuario, durante el desarrollo del consejo de planificación económico y social de Nicaragua, al cual asistió en calidad de invitado de honor, el miércoles 16 de enero, propuso la creación de una institución internacional de Centroamérica y el Caribe para incrementar la producción, distribución y abastecimiento de alimentos, dentro de los proyectos de carácter grannacional previstos en el Alba con fundamento en la complementariedad.

Solicitó que, en el corto plazo, se iniciaran alianzas para la fusión de proyectos, tomando en cuenta las fortalezas de cada nación, y recordó que en 2007 las importaciones de Venezuela provenientes de Nicaragua alcanzaron mil doscientos millones de dólares (U.S. $ 1.200.000.000).

Asímismo, al ser abordado en relación al tema de las finanzas, habló sobre la colocación de las reservas internacionales de las naciones latinoamericanas en la propia región; refiriéndose, además, a la importancia del inicio de las operaciones del Banco del Sur y el Banco del Alba, con recursos propios de la región.

Dentro de la diversidad de proyectos conjuntos y en materia de cooperación que se avanzaban, producto del estrechamiento de la relación bilateral, dentro del marco del Alba, figuraba el de la Fábrica de Sacos Sandino-Bolívar, como parte de los planes trazados por la empresa mixta Albanisa, de capital nicaragüense y venezolano, cuyos trabajadores recibieron capacitación en el complejo petrolero El Tablazo, en Venezuela.

En la Planta de Sacos Bolívar-Sandino, a través de la empresa mixta Albanisa, la estatal nicaragüense Petronic aportó cuarenta y cinco por ciento (45%) para su creación, y Venezuela poseía una participación de cincuenta y cinco por ciento (55%). Ubicada a unos ciento dieciséis kilómetros (116 Kms) de Managua, fue creada con el objetivo de satisfacer la demanda de los agricultores del departamento de Chinandega, y de las zonas agrícolas cercanas, que producen entre otros rubros, maíz, ajonjolí, algodón, sorgo y granos.

A través de la misma, más de tres mil (3.000) cooperativistas de distintos municipios podrían adquirir este producto a un precio menor al promedio en condiciones de mercado. Las estimaciones apuntaban a que, para marzo de ese mismo año, la fábrica empezaría una producción anual de ocho millones (8.000.000) de sacos.

Sólo en el municipio de Posoltega, la tasa de desempleo se ubicaba en setenta y cinco por ciento (75%), por lo cual la fábrica, además venía a desarrollar un impacto social en las zonas de su entorno.

El jueves 17 de enero, último día de su visita a la tierra de Sandino, Chávez Frías, manejando un auto con el mandatario de Nicaragua como copiloto, recorrió las calles de Managua.

.Al partir del hotel donde se había alojado, durante su recorrido, se detuvo en una comunidad que lleva su nombre “Hugo Chávez”, así como en las instalaciones del “Diario Hoy”, matutino nicaragüense, con lo cual concluía su visita de trabajo a esta nación centroamericana, y su gira por esta región que incluyó, también, a Guatemala y Honduras.

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