República del Perú

21 de Junio de 2001
La Manipulación Mediática del Caso Montesino

El jueves 21 de junio una breve escala en el Perú se convierte en el septuagésimo cuarto destino internacional del Presidente venezolano.

Si bien, iba con destino final a la República del Paraguay para participar en la XX Reunión del Consejo del Mercado Común y Cumbre del Mercosur, la situación política interna en la República del Perú y su impacto en la relación con Venezuela hacía propicia la ocasión para un encuentro personal con el mandatario electo peruano, Alejandro Celestino Toledo Manrique (28 de julio de 2001-28 de julio de 2006).

En el Perú se había desatado un profunda crisis política al quedar al descubierto una serie de actos de corrupción, extorsiones, sobornos y de violaciones a los Derechos Humanos, en los cuales se involucraba, directamente, al Presidente peruano, Alberto Kenya Fujimori Fujimori (28 de julio de 1990-21 de noviembre de 2000), y a su principal asesor, Vladimiro Ilich Montesinos Torres, Jefe del Servicio de Inteligencia Nacional (SIN).

Montesinos Torres había venido registrando en audios y videos muchas de estas irregulares acciones que al ser filtradas y mostradas, a través de los medios de comunicación social, detonaron una crisis política sin precedentes en la nación peruana, a partir de septiembre de 2000, en un escándalo conocido como los vladivideos.

Montesinos había viajado a Panamá en busca de asilo político que no consiguió. Por su parte, el presidente Fujimori Fujimori, en medio de la situación, viajó el 13 de noviembre a la Cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (Apec) en el Estado de Brunéi Darussalam.

 Al término de la misma, tenía previsto su paso por Tokio, y desde allí continuar viaje al continente americano. No obstante, debido a las graves circunstancias, decidió permanecer en Tokio, Japón, desde donde remitió por fax al presidente del Congreso Nacional su renuncia a la Presidencia de la República del Perú.

Por su parte, Montesinos Torres permanecía en la clandestinidad y se presumía que había huido hacia territorio venezolano, entrando ilegalmente.

La clandestinidad de Montesinos, quien era buscado activamente, era utilizada por factores y actores de la política interna, tanto en el Perú como en Venezuela, como parte de la diatriba opositora.

Se trató de posicionar mediáticamente una supuesta protección del prófugo Montesinos Torres, por parte del Gobierno venezolano, bajo la premisa de que, en noviembre de 1992, varios oficiales venezolanos habían recibido asilo en territorio peruano durante el gobierno de Fujimori Fujimori, luego de la fracasada asonada cívicomilitar venezolana de esa fecha.

En el Perú, aún cuando se habían celebrado elecciones en las cuales resultó electo Alejandro Celestino Toledo Manrique, más tarde investigado en su país por presuntos hechos de corrupción, se estaba a la espera de su toma de posesión (28 de julio de 2001).

Sin embargo, el hecho de no poder ubicar a Montesinos Torres y la matriz mediática que ya habían posicionado empezaba a perturbar la relación bilateral.

Con este telón de fondo, el Presidente venezolano realiza un breve encuentro con el mandatario electo peruano, en su tránsito hacia Paraguay.

Esta reunión, llevada a cabo en un salón del complejo aeroportuario del Callao, se extendió por poco más de una hora; en la misma además del obligatorio tema de Montesinos Torres, los Presidentes intercambiaron criterios en torno a la relación bilateral y a los procesos de integración regional.

En comparecencia ante los representantes de los medios de comunicación, al término del encuentro, los Presidentes se refirieren a las coordinaciones entre los organismos correspondientes de ambos países en torno de la ubicación del prófugo de la justicia peruana, y al compromiso que sería entregado a ésta, para su procesamiento, en caso que fuese capturado en territorio venezolano.

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