República Dominicana

15 y 16 de Noviembre de 2002
XII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y/o de Gobierno
Punta Cana

Durante el ejercicio de la presidencia de Venezuela Hugo Chávez Frías realizó un total de seis (6) visitas a República Dominicana.

Durante los días 15 y 16 de noviembre de 2002 con motivo de la XII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y/o de Gobierno, en Punta Cana, efectúa la tercera de estas.

En la cita birregional inaugurada por el presidente dominicano, Hipólito Mejía, se planteó la creación de una comisión que respondiera a la coyuntura internacional con una vocería única en los foros internacionales.

Los cancilleres iberoamericanos ultimaron el jueves 14 de noviembre la llamada Declaración de Bávaro que los jefes de Estado y de gobierno suscribieron el sábado 16 al término de la cumbre.

El documento aborda diversos aspectos que afectan a la relación birregional, y del desarrollo político, social y económico de estas naciones.

En el mismo se recogen en cincuenta y seis (56) apartados diversos aspectos de la relación birregional, de la coyuntura mundial, de temas europeos, latinoamericanos y caribeños.

De igual modo, los jefes de Estado y de gobierno emitieron declaraciones especiales sobre aspectos tales como la promoción del turismo sostenible, la candidatura de Querétaro a la exposición universal de 2010, las islas Malvinas, Argentina, Brasil, la declaratoria de América del Sur como zona de paz y cooperación, y el apoyo a la lucha contra la corrupción en Nicaragua.

También hubo declaraciones especiales sobre un mecanismo financiero de apoyo a la democracia y la gobernabilidad, sobre limitación de armamentos convencionales en el área andina, sobre la conmemoración del sesquicentenario (150°) del natalicio de José Martí, el Plan Puebla–Panamá, subvenciones, y finalmente sobre la crisis mundial del café.

En Venezuela habían transcurrido siete (7) meses del golpe de Estado de abril de 2002, sin embargo a pesar del inédito vuelco de la asonada diversos actores políticos continuaban intentando la inmediata salida del presidente Chávez Frías.

Recientemente un grupo de catorce (14) militares habían iniciado la autodenominada toma de la Plaza Altamira, en una acomodada urbanización ubicada al este de Caracas, para según ellos convertirla en “territorio liberado” y utilizarla como plataforma mediática para acelerar la salida del gobierno democráticamente electo.

A estas circunstancias se le sumaban elementos externos tales como los señalamientos del estadounidense subsecretario de Estado para el hemisferio occidental, Otto Reich, quien en declaraciones a la cadena CNN en Español indicaba entre otras cosas:

…el caso de Venezuela es triste, porque hemos visto el fracaso del proyecto de la revolución bolivariana que ha resultado en que dos millones y medio más de venezolanos hayan entrado en estado de pobreza en los tres años del presidente Chávez. En lugar de haber hecho un avance han hecho un retroceso…

En la misma entrevista agregaba lo siguiente en relación a Venezuela:

…creo que es un problema para el hemisferio porque a todos nos conviene un hemisferio próspero y Venezuela no es próspera en este momento, nos conviene un hemisferio estable y Venezuela no es estable, nos conviene un hemisferio democrático y en Venezuela, la democracia está asediada…

El canciller venezolano Roy Chaderton Matos había respondido que Reich tenía una modesta información sobre Venezuela.

Por su parte, el presidente Hugo Chávez a su llegada a Bávaro, República Dominicana, al ser inquirido por la prensa sobre las declaraciones del funcionario estadounidense señaló “…no tengo nada que responder. Eso demuestra la profunda ignorancia de lo que ocurre en el continente…”.

En el marco del encuentro resaltó ante sus homólogos iberoamericanos la importancia de respaldar los cambios pacíficos que se estaban gestando en la región para evitar hechos de violencia.

Al referirse al grupúsculo de militares concentrados en una de las plazas caraqueñas advirtió que “…el golpe en Venezuela sigue activado, todos los días está activado…”.

Denunció el rol desestabilizador asumido por medios de comunicación social privados venezolanos.

Para el momento los principales actores políticos venezolanos mantenían conversaciones con la participación de la OEA, a través de su secretario general, César Gaviria Trujillo.

Chávez Frías dijo en la plenaria de la cumbre iberoamericana “… ¿Como cambiar el modelo en paz? Si no lo cambiamos en paz, este continente va a ser sacudido de nuevo por la violencia, no hay otra alternativa que cambiar en paz…”.

El propio Gaviria Trujillo estaba participando en el foro birregional adonde había llegado procedente de la ciudad de Caracas después de cinco (5) sesiones de diálogo con los representantes y voceros de las fuerzas políticas venezolanas.

Sobre los resultados de la cumbre hubo diversos cuestionamientos, de hecho el canciller de Portugal, Antonio Martins Da Cruz, mientras tomaba sol junto a sus asesores, reconoció a periodistas que “…una vaca en Europa tiene más subsidios que un niño en América Central. Esta cumbre no sirve para cambiar esa realidad pero sí para conocerla…”

En la declaración final se expresa la necesidad de combatir el terrorismo en todas sus formas y manifestaciones, con una visión integral, donde quiera que se produzcan y por quienquiera que lo cometa, no prestar ayuda ni refugio a los autores, promotores o participantes en actividades terroristas, y también se ratifica la lucha contra el tráfico de drogas y armas.

Del mismo hay pronunciamientos en materia de comercio, deuda externa, subsidios agrícolas, medio ambiente, turismo, y migraciones.

La declaración abordó un temario general y repetido de muchas palabras y buenas intenciones pero sin compromisos en firme para cambiar la realidad de un sub-continente descrito por el presidente venezolano como el más desigual del planeta.

Chávez Frías nuevamente señalaría que los presidentes andan “… de cumbre en cumbre y nuestros pueblos andan de abismo en abismo…”.

El formato de las cumbres iberoamericanas había nacido en la ciudad mexicana de Guadalajara en 1991 con la idea de constituirse en un mecanismo de consulta e intercambio regional de los países iberoamericanos.

En la cita de Bávaro había participado el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

Los tres (3) organismos expresaron su preocupación por los niveles de pobreza, analfabetismo, desempleo e insalubridad en los países latinoamericanos y caribeños e instaron a tomar medidas para enfrentar la problemática.

De acuerdo con los datos presentados por la CEPAL, para finales de ese año habrían siete millones (7.000.000) de pobres más que el año anterior, arribando a un total de doscientos veintiún millones trescientos treinta mil (221.330.000) personas, es decir el cuarenta y cuatro (44%) de la población total de la región.

Por su parte, en su discurso Jacques Diouf, de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), señaló que novecientos millones (900.000.000) de personas en el mundo carecían de posibilidades de alimentarse adecuadamente debido a la pobreza, y demandó una mayor colaboración de los países ricos.

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