República Federal de Alemania

27 al 30 de Septiembre, y
1° y 2 de Octubre de 1999
Berlín
Gira Europea

En esta ocasión, el primer destino del Jefe de Estado venezolano fue Berlín. Durante esta visita al país teutón, su agenda comenzó en el Palacio Bellevue con una audiencia privada con Johannes Rau, Presidente Federal de Alemania, la cual se prolongó por espacio de una hora. En esta reunión estuvo acompañado por los Ministros de Relaciones Exteriores y de Producción y Comercio, José Vicente Rangel Vale y Juan de Jesús Montilla Saldivia, respectivamente.

Durante la misma, conversaron sobre los lapsos constituyentes, la nueva Constitución Nacional, la figura del Vicepresidente y sobre la entrevista que sostuvo en el mismo mes de septiembre, con el presidente estadounidense Bill Clinton, siendo abordado, además, el tema del narcotráfico. Al efecto, es importante señalar que dos semanas antes había estado en Venezuela el jefe de la policía federal alemana, en una visita a la Comisión Nacional Contra el Uso Ilícito de las Drogas (Conacuid).

Desde el Palacio Belleveu, lanzó un fuerte ataque a los modelos neoliberales que “….no satisfacen las necesidades básicas de la población….”; ;así, parafraseando al Papa, Juan Pablo II, se refirió al “neoliberalismo salvaje”, para agregar que: “…el modelo neoliberal ha dolido mucho a Venezuela, la humanidad se tiene que liberar de ese modelo y por eso hay que buscar otros…”; ;asegurando, al mismo tiempo, la existencia en Venezuela de un equilibrio con sentido de justicia, así como la continuidad en los procesos de privatización y un sistema educativo dirigido por el Estado.

En la continuación de su discurso político señalaría “…el gran error del neoliberalismo fue pretender privatizarlo todo, hasta la vida…”; para, en forma inmediata, referirse al nuevo “…modelo bolivariano de educación que ha permitido ya a 600.000 niños el regreso a las escuelas…”.

En esta visita, algunos analistas consideraron que Chávez Frías enfrentaba dos elementos que le eran desfavorables: el primero de ellos era que el principal interés de Alemania giraba en torno a la Unión Europea y a la reunificación total con la antigua Alemania Democrática, en lo económico, político y social; razón por la cual el subcontinente latinoamericano no era de la mayor prioridad para los germanos en ese momento.

Como segundo elemento desfavorable figuraba el hecho de la vinculación ideológica de buena parte de la dirigencia política alemana con la Internacional Socialista y con la Internacional Demócrata Cristiana, ambas representadas en Venezuela por las agrupaciones políticas tradicionales del, otrora, bipartidismo venezolano: Acción Democrática (AD) y el Partido Social Cristiano Copei; aunado a la percepción sobre el Jefe del Estado venezolano como una persona con rasgos de autoritarismo, debido a su pasado militar y a los acontecimientos por él liderados en Venezuela, en 1992.

Sin embargo, su estadía en Alemania le sirvió para exponer ante los medios de comunicación social, autoridades, y empresarios germanos, el proceso constituyente venezolano y sus metas para con el país, haciendo variar la percepción que sobre él se tenia, hacia la de un líder carismático, empeñado en llevar adelante a Venezuela. Cabe recordar que, en el mes de enero de 1999, Chávez Frías ya había visitado a las autoridades germanas, en calidad de Presidente electo.

Así las cosas, en ese país corazón de la socialdemocracia europea, luego de llegar a Berlín, sostuvo entrevistas con importantes periodistas, el 29 de septiembre ofreció en el Salón Simón Bolívar del Instituto Iberoamericano de esa ciudad una rueda de prensa y el viernes 1º de octubre, de nuevo en Alemania, ya que el jueves 30 de septiembre había estado en Italia y en la Santa Sede, como veremos más adelante; nuevamente dialogó con representantes de las agencias internacionales en Bonn, para en horas de la tarde de ese día, repetir con los medios, esta vez, en Hamburgo.

El viernes 1º de octubre, en Hamburgo, última etapa de su visita a Europa, también se reunió con representantes del sector empresarial, asistió a una cena de gala en la Asociación Iberoamericana, y se reunió con la directiva del Dresdner Bank Lateinamerika.

En una recepción en la residencia de huéspedes del Gobierno Federal alemán, se refirió a la necesidad de instaurar un modelo económico de desarrollo humanista en Venezuela, y señaló:

…yo cambiaría un millón de veces mi destino. Cómo me gustaría ser un soldado raso limpiando pisos en los cuarteles a cambio de que Venezuela estuviese mucho mejor, a cambio de que yo no tuviera que decir lo que estoy diciendo en estos momentos…

Durante esta visita oficial a Alemania, también le dio continuidad a sus expresiones sobre la coyuntura política venezolana, nuevamente recurriendo a símiles explicativos, indicó:

…en Venezuela existe un muro, como el que derribó Alemania, pero invisible, el cual se levantó hace ya casi medio siglo, y dividió y partió en pedazos al país: la exclusión social, la miseria y la pobreza. Ahora hemos empezado a derribar esa pared y estamos en pleno proceso de reunificación…

En otro aparte de su intervención, reflejó sus fuertes convicciones nacionalistas cuando expresó:

…que el mundo entienda que un pueblo tiene derecho propio a rehacerse a si mismo. Existe en el globo un principio fundamental como lo es el de la autodeterminación de los pueblos. No pueden haber políticas internacionales que anden vigilando a los otros pueblos y les imponga propios modelos…”

También, entre las actividades llevadas a cabo por el mandatario venezolano en esta nación, figuró un encuentro con la pequeña colonia venezolana, realizado en las afueras del Instituto Iberoamericano, frente a la estatua pedestre de El Libertador en la capital alemana.

Por otra parte, en el Salón Simón Bolívar del mismo Instituto Iberoamericano donde el mandatario venezolano sostuvo uno de los encuentros con la prensa, la cual mostró interés en las medidas para la protección de las inversiones extranjeras, recurrió nuevamente a la figura de los símiles, comparando la actual situación alemana de reunificación con el proceso venezolano, al respecto dijo que “…Venezuela está reactivándose como un motor latinoamericano y caribeño, en lo político, moral, económico y social. La unión de Venezuela y Alemania representa la unión de dos motores para impulsar el desarrollo humano y tecnológico de nuestros pueblos…”.

Mencionó la cifra de un ochenta por ciento (80%) de pobreza en Venezuela para argumentar que “…existe la necesidad de crear otro modelo económico y es allí donde observamos con atención el modelo alemán y europeo como un todo…”

Desde el punto de vista anecdótico, Chávez Frías encontró en la biblioteca del Instituto Iberoamericano un libro de su abuelo Pedro Rafael Pérez Delgado (Maisanta), escrito por el ex-constituyente José León Tapia, ocasión en la cual mostró el escapulario heredado de su abuelo a quién se le conoce como “El último hombre a caballo”, el cual siempre llevaba consigo.

Posteriormente, en horas de la tarde, luego de dejar instalada la Comisión Económica Germano‒Venezolana en la sede de la empresa Daimler Chrysler, se reunió con el Canciller Gerard Schroeder.

En la entrevista con Schroeder le indicó que el Gobierno de Venezuela, que él dirigía, se había propuesto “reconstruir la democracia con el apoyo del pueblo entero” y no “mediante salidas que no sean electorales”; a lo que Schroeder insistió en el reconocimiento de los valores democráticos y de los Derechos Humanos como la base de la relación bilateral, y no solamente en el estrechamiento de lazos económicos.

El presidente Chávez Frías señaló que Alemania, por su excelente economía y situación geográfica, ofrecía una buena tribuna para demandar inversiones europeas en Venezuela y así participar en la transformación del país; pronunciándose además por la diversificación de la economía, al tiempo que abogaba por inversiones específicas en las áreas turística, agrícola y de infraestructura; calificando a Alemania como “….el motor europeo de la evolución tecnológica e industrial al que queremos ensamblarnos….”.

En la reunión sostenida con el canciller alemán éste solicitó al presidente Chávez su óptica en relación con el proceso de paz en Colombia, así como la posición de Venezuela sobre el particular. También le aseguró que en el 2000, en su prevista gira a Latinoamérica, Venezuela encabezaría la lista de las naciones a visitar.

El, para el momento, Embajador venezolano en Alemania, Eric Becker Becker, indicó que el mensaje del presidente Chávez había llegado en forma clara a los inversionistas locales, estableciéndose aproximaciones en algunos sectores, además de haberse creado la Comisión Económica Germano‒Venezolana a fin de explorar procedimientos que condujeran y promovieran la inversión binacional.

Por otra parte, su visita a Alemania fue propicia para que inaugurara la nueva sede diplomática de Venezuela en esta nación europea.

Se reunió, también, con un grupo de parlamentarios, y aprovechó su estadía para visitar la exposición Orinoco-Parima Comunidades Indígenas de Venezuela.

Con relación a los aspectos de la cooperación bilateral, luego de un encuentro sostenido con el Ministro de Economía alemán, Werner Müeller, adelantó asuntos relativos a la constitución de la Comisión Económica Germano‒Venezolana como un foro de cooperación económica para promover las inversiones alemanas en territorio venezolano.

Es de destacar que, durante los encuentros con los sectores económicos alemanes, entre los cuales resalta la Federación Alemana de Industrias, el presidente Chávez Frías estuvo acompañado de, aproximadamente, unos cincuenta (50) ejecutivos venezolanos.

Por otra parte, el mandatario nacional fue llevado a visitar uno de los puertos más modernos de Europa, el de Kiel en Hamburgo, donde se conversó sobre el posible interés germano en realizar inversiones en Puerto Cabello, en Venezuela.

De hecho, con esta visita se quería atraer inversiones, además, para el plan ferroviario nacional, la explotación de los bosques de pino en Uverito, en el estado Monagas, así como incrementar la frecuencia de los vuelos entre Alemania y Venezuela.

Ya, en Bonn, había sostenido un encuentro con la colonia venezolana. En dicha oportunidad, en la que también se encontraban presentes distintas personalidades alemanas, había declarado con respecto a las relaciones bilaterales “…no se trata solamente de lo económico; nuestra integración debe ser existencial, espiritual, humana…” y continuó señalando “…lo económico es apenas una parte del problema. Primero que nada está lo espiritual, de allí nace todo, el sentimiento de profundizar nuestras relaciones humanas y eso es lo que estamos abonando aquí, lo que estamos sembrando y alimentando…”. Más adelante, en otro aparte de su intervención, agregó que: “… no pueden mantenerse modelos que en vez de beneficiar a los pueblos generen, hambre, pobreza y desigualdad social…”.

Desde la ciudad de Hannover, se refirió al tema colombiano indicando el viernes 1º de octubre de 1999, día en que visitó el espacio que tendría Venezuela en la feria de esa localidad, su disposición de hablar con la guerrilla colombiana, si de esa manera contribuía a la paz, ya que tal hecho “…no constituye un intento de injerencia en los asuntos internos de ese país, a pesar de que algunos sectores se empeñen en verlo así…” ; agregando, horas antes de concluir su visita, estar:

…firmemente convencido de que Colombia no ve un intento de injerencia, pues una cosa es Colombia, un complejo mundo de culturas y pueblos, que por cierto conozco bien, y otra algunos sectores de Colombia. Esta afirmación también la aplico a mi país. Es una distinción muy importante…

Refiriéndose al mismo tema, señaló:

…conviene recordar que hasta el 2 de febrero de este año, los gobiernos de Venezuela habían tomado una actitud hacia el conflicto interno colombiano que sí era de injerencia, porque se estuvieron planteando la famosa tesis de la persecución en caliente, es decir la posibilidad de que las fuerzas armadas venezolanas se adentraran en suelo colombiano…

Explicando así que la tesis seguida, entonces, por los gobiernos venezolanos estaba basada en que la guerrilla era el enemigo común de Colombia y Venezuela; luego de lo cual, inmediatamente, indicó que uno de sus primeros actos al asumir el poder fue trasladarse a la frontera, declarando que Venezuela no tendría más injerencia en territorio colombiano, siendo la única posición venezolana en este proceso la de colaborar en la consecución de la paz, si los dos actores del conflicto lo estimaban conveniente, debido a que “…a nosotros nos mueve un gran amor por Colombia, un profundo respeto por ese país y el deseo y la necesidad de que en Colombia haya paz, y yo creo que esa paz llegará…”.

Con respecto a un posible encuentro con el líder guerrillero de las Farc-EP, Manuel Murulanda, conocido por el apodo de Tirofijo, que por esos días reseñaban las agencias internacionales de noticias, manifestó que no era su intención insistir en esa entrevista, sino que estaba “…dispuesto ir a conversar con quien sea, cuando sea y donde sea, si eso contribuye al proceso de paz y es producto del consenso de los actores…”, aclarando que “…yo no voy a ir a la zona guerrillera a hablar con Marulanda si Pastrana no lo aprueba. No voy a ir a ninguna ciudad colombiana a hablar con la guerrilla si el presidente Pastrana no está de acuerdo…” pero, haciendo la salvedad que en Venezuela podría celebrar ese encuentro, incluso sin la aprobación de Pastrana, ya que “…yo en mi casa hablo con quien quiera, eso no me lo puede prohibir nadie…”

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