República Federativa de Brasil

1° de Enero de 2011
Toma de Posesión Presidencial de Dilma Rousseff
Hugo Rafael Chávez Frías
e Hillary Diane Rodham Clinton.

El mandatario venezolano, Hugo Rafael Chávez Frías, da inicio a los viajes internacionales correspondientes al año 2011 el sábado 1° de enero, con motivo de la asunción a la Presidencia brasileña de la nueva mandataria, Dilma Vana da Silva Rousseff, quien reemplazaba al frente de la gran nación sureña a Luiz Inacio Lula da Silva.

Este sería el primero de tan sólo dos viajes que durante ese año el primer mandatario venezolano haría a la República Federativa de Brasil; el segundo, lo efectuaría en el mes de junio.

En el marco de la investidura de esta mandataria, el Presidente Chávez Frías sostuvo un encuentro privado con su nueva homóloga, en horas de la noche de ese sábado, durante el cual conversaron ampliamente sobre la relación bilateral, y al término del mismo se informó de una visita de Dilma Rousseff a Venezuela en el siguiente mes de febrero.

Entre los representantes internacionales que se dieron cita en Brasilia para la investidura presidencial figuraban, además, el príncipe Felipe de España, los primeros ministros de Corea del Sur, Kim Hwang-Sik, y de Portugal José Sócrates; el Presidente palestino Mahmud Abbas; el uruguayo José Mujica; y el Vicepresidente cubano José Ramón Machado Ventura.

Sin embargo, un hecho concentraría la atención mediática durante esta jornada, el mismo se produjo por el encuentro entre el líder revolucionario venezolano Hugo Rafael Chávez Frías y la Secretaria de Estado de los Estados Unidos de América, Hillary Diane Rodham Clinton.

Los representantes de los medios de comunicación social ahí presentes, no perdieron la oportunidad para fotografiar el saludo entre Chávez y Clinton que se dio, inicialmente, a través de un apretón de manos, para continuar con una breve charla, por espacio de unos minutos, en la que también participaron los Presidentes Sebastián Piñera, de Chile y Juan Manuel Santos, de Colombia, con quien ya el líder bolivariano se había reunido en agosto de 2010 en territorio colombiano y, posteriormente, el 2 de noviembre, en el Palacio de Miraflores, en Caracas.

El informal encuentro, calificado posteriormente como ameno, se produjo en el Palacio de Planalto donde se desarrollaba la investidura de la nueva mandataria brasileña, instantes después que recibiera la banda presidencial de manos de su predecesor Luiz Inácio Lula da Silva.

Luego del público encuentro en el que Chávez Frías e Hillary Clinton compartieron por unos minutos, ésta última procedió con el saludo oficial a la presidenta Rousseff.

La conversación entre el Presidente Chávez y la Secretaria de Estado, Clinton, hasta cierto punto casual, llamó inmediatamente la atención mediática internacional, no sólo por los públicos antagonismos entre sus respectivas naciones, sino porque se produjo en el contexto de una aguda tensión enmarcada en la negativa del Gobierno Bolivariano de no conceder el beneplácito a Larry Palmer, propuesto por la Casa Blanca como Embajador en Caracas, por unas declaraciones calificadas de injerencistas que salieron a la luz pública en su paso por las audiencias de confirmación en el senado del Congreso estadounidense, en agosto anterior, en el marco de los trámites internos vinculados a su designación diplomática en Venezuela.

En agosto de 2010 el gobierno venezolano fijó posición comunicando que Palmer no podía cumplir funciones diplomáticas en Venezuela, dado que había emitido comentarios que expresaban injerencia en los asuntos internos venezolanos, así como por haberse expresado de manera ofensiva contra la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Fanb). Producto de ello, hacía pocos días el vocero del Departamento de Estado, Mark Toner, había amenazado a la República Bolivariana de Venezuela con “atenerse a las consecuencias”.

Unos tres (3) días antes del encuentro de Brasilia, el martes 28 de diciembre de 2010, Chávez Frías había reafirmado la decisión de su gobierno de rechazar a Larry Palmer, designado por el Presidente Obama como Embajador en Venezuela e incluso había expresado que Washington podía romper relaciones diplomáticas si no le gustaba la decisión venezolana.

El Departamento de Estado reaccionó con la revocación de la visa del Embajador venezolano, Bernardo Álvarez, quien se encontraba de vacaciones en Venezuela.

Al respecto, un portavoz del Departamento de Estado de los Estados Unidos de América dijo el miércoles 29 de diciembre que había sido una “…acción apropiada, proporcional y recíproca…”.

Para la fecha, también Washington y La Paz continuaban sin sus respectivos embajadores en ambas capitales, tras la crisis producida pocos meses antes de la llegada al poder del Presidente Barack Obama.

Sobre el encuentro de Brasilia, el propio Chávez Frías confirmaría el tono del mismo: “…la señora Clinton, apareció. Sonreída, muy contenta, por lo que se vio…”.

Las agencias noticiosas reportaron la apreciación de un funcionario brasileño que había sido testigo del encuentro quien habría señalado: “…parecía como si fuera una conversación social, ambos estaban sonriendo…”.

Trascendió que el líder bolivariano a través de la secretaria de Estado, Hillary Clinton, le envió un mensaje a su homólogo de los Estados Unidos, Barack Obama, para retomar las conversaciones entre ambos gobiernos.

En palabras de Chávez Frías le transmitió lo siguiente: “…dígale a Obama que yo soy el mismo de cuando hablamos en (V Cumbre de las Américas) Trinidad y Tobago, que nos reíamos. Que estoy dispuesto. Ojalá, de verdad, ojalá…”.

Como se recuerda, en abril de 2009, en el marco de la sesión inaugural de la V Cumbre de las Américas, realizada en Trinidad y Tobago, el Presidente Barack Obama se acercó al Presidente Chávez Frías, con quien después de saludarlo sostuvo una breve conversación, a la cual le dieron continuidad posteriormente, antes del retorno a sus capitales, ocasión en la cual el mandatario venezolano le expresó a Obama el deseo de mejorar el relacionamiento bilateral.

Días más tarde de la cita brasileña, el martes 4 de enero de 2011 desde la ciudad de Caracas, el Jefe de Estado venezolano calificó como una buena señal que el Gobierno de los Estados Unidos de América haya anunciado que la designación de Larry Palmer había expirado y quedaba sin efecto.

Sin embargo, consideró que esa decisión había que valorarla en su justa dimensión y no verla como una debilidad del Gobierno estadounidense.

En sus palabras, expresó:

…yo tengo que reconocer, por ejemplo, la rectificación que ha hecho el gobierno de Estados Unidos. Ahora, nosotros seríamos muy ingenuos si pensáramos que es un signo de debilidad de los Estados Unidos, que hemos derrotado al imperio, no. Ellos tienen sus intereses y nosotros los nuestros. Es una señal que hay que valorar en su justa medida…

De igual manera, narró directamente cómo sucedieron los acontecimientos durante la toma de posesión de la presidenta de Brasil, Dilma Russeff, señalando que, mientras hablaba con el Primer Ministro de Portugal, José Sócrates, la Secretaria de Estado, Hillary Clinton, se acercó a saludar,

…y se detuvo a hablar. Ella ha podido seguir. Ella se paró a hablar. Luego, apareció el Primer Ministro de Curazao y dijo que hablaba inglés, llegó (Sebastián) Piñera, y yo le dije a ella: ¿Usted saludó a Santos? Entonces, yo le dije Santos ven acá que te quiere saludar mi amiga…

Relató que entre Clinton, Piñera, Santos y su persona, intercambiaron algunas bromas y, posteriormente, se colocaron en la fila para saludar a la nueva Presidenta de Brasil, “…entonces dejamos las bromas para hacer la cola, y yo le dije (a Clinton): Por favor pase usted adelante…”.

Prosiguió, señalando que la Secretaria de Estado le expresó el deseo de trabajar en el nombramiento de un nuevo Embajador estadounidense en Venezuela, sobre lo que contó:

…yo incluso pensaba que estaba hablando del señor Palmer. Y le dije sí, porque lo hemos hablado, desde Lula hasta Santos que estaban preocupados. Yo le dije a ella si hubiera una rectificación, nosotros también rectificaríamos. Y se lo repetí. Después me dijo algo que uno se lo reserva y yo le dije algo también que ella se reservará. Pero todo para facilitar el proceso…

Concluyó señalando, en tono ocurrente, que tal vez el director de cine Oliver Stone, el actor Sean Penn o el escritor Noam Chosmky, pudieran ser buenos embajadores estadounidenses en Venezuela, “… vamos a proponer, uno no sabe, a lo mejor, la pegamos. Porque nosotros tenemos muchos amigos allá (Estados Unidos)….”.

error: