República Federativa de Brasil

4 de Septiembre de 1999
Manaos

El sábado 4 de septiembre, Hugo Chávez Frías, sostiene un encuentro privado, en lo que se llamó “una cita sabatina” con Fernando Henrique Cardoso, Presidente de la República Federativa de Brasil, la cual se realizó en Manaos en horas del mediodía.

Así, además del tema de Colombia, se pasó revista al abanico de aspectos que conforman la relación bilateral, abordando asuntos fronterizos, agrícola, cultural, de integración, desarrollo, seguridad, transporte, vialidad, ambiental; así como de interconexión eléctrica y energética que incluyó, por supuesto, la creación de Petroamérica.

Desde el punto de vista protocolar y simbólico, colocó una ofrenda floral en el busto de Simón Bolívar ubicado en el kilómetro cero de la carretera entre Santa Elena de Uairén y Boa Vista.

En esta ocasión, el líder venezolano expuso a su homólogo carioca el proceso de transformación política adelantado por su gobierno desde que llegó al poder en febrero, a través del llamado a una Asamblea Nacional Constituyente, en un fenómeno que calificó de absoluta transparencia democrática.

En sus declaraciones, señaló: “…hemos venido a explicar que estamos muy interesados en que se nos perciba en Brasil tal cual está sucediendo en Venezuela…”; y dijo que se estaba en un “…renacimiento democrático y la reconstrucción de un país que fue destrozado…”;

Indicó que en 1998 se había dicho, “…desde el campo de las guerras psicológicas y sucias de nuestros adversarios que si ganábamos las elecciones sucedería un caos, una fuga de capitales, el país se iba a terminar de hundir, ocurriría una guerra civil, un golpe de Estado…”, para de inmediato comentar el proceso político interno en Venezuela, especialmente, el acuerdo de convivencia entre la Asamblea Nacional Constituyente y los poderes constituidos: Ejecutivo, Judicial y Legislativo, señalando al respecto: “…si eso se mantiene así, estoy completamente seguro de que llegaremos hasta noviembre o diciembre sin mayores traumas, en una transición política que no es fácil…”.

En el intercambio presidencial, el primer mandatario nacional aseguró a su homólogo que Venezuela mantendría su democracia, invitando a Brasil a juzgar a Venezuela “por nuestros frutos y hechos”; mientras que Cardoso, por su parte, destacó que “…el respeto a la democracia y a la paz es muy importante para los brasileños…”.

Haciendo gala de sus naturales dotes oratorias, indicó que “…Venezuela y Brasil, por muchas razones históricas, culturales, naturales, estamos llamados a ser punta de vanguardia del proceso de integración en esta parte del mundo. Hemos venido con esta bandera a saludar a Cardoso…”, al tiempo que resaltaba la falta de unidad entre las naciones latinoamericanas en los términos siguientes:

…yo estoy convencido, después de analizar por varios años la realidad histórica de nuestro subcontinente, que una de las causas más profundas y fundamentales del atraso, subdesarrollo y dependencia, ha sido la desunión, la desintegración de un proyecto que aquí existió, el proyecto bolivariano, no sólo del Libertador, sino de muchos pensadores…

Señalando, además: “…vamos a enlazar Manaos con el Caribe venezolano a través de líneas aéreas…”, así como mediante “…proyectos de integración en cuanto a la explotación agrícola, hidroeléctrica, de explotación conjunta petrolera, de proyectos concretos de integración real, económica, social y política…”.

Con relación al tema de Colombia, los Presidentes ratificaron su compromiso por la paz en esa nación y manifestaron su rechazo a la creación de una fuerza multinacional para intervenir en el conflicto colombiano.

Al respecto, en sus declaraciones el mandatario venezolano señaló: “…en el caso de Colombia coincidimos en dos elementos: decimos no a una intervención multinacional, porque eso sería nefasto…”. El otro elemento coincidente fue el llamado a la paz y el diálogo entre el gobierno del presidente Andrés Pastrana y las Farc-EP, señalando que “…es un problema interno de Colombia, pero nos afecta, por eso estamos haciendo gestiones para que no se desplomen las negociaciones de paz…”.

Con posterioridad a la reunión celebrada con su colega, indicó:

…no puedo pedirle a Brasil que se incorpore a ninguna de las gestiones que nosotros estamos realizando, porque debe ser él mismo quien decida soberanamente lo que debe hacer, pero sí estamos de acuerdo en decir no al intervencionismo armado en Colombia y en abogar por la paz…

Sin embargo, dijo estar explorando algunas posibilidades de acción, entre las que figuraba: “…la creación de un grupo de países solidarios con Colombia, para que las negociaciones de paz en el país vecino no se vengan abajo y la violencia no afecte gravemente a Venezuela y al resto de América Latina…”, como una manera de salirle al paso a los rumores sobre una posible intervención militarista en Colombia, señalando adicionalmente que con la paz en territorio colombiano habría una mayor capacidad de integración entre todos los países de América.

Posteriormente, el Jefe de Estado venezolano ofreció una rueda de prensa y regresó a Caracas el mismo 4 de septiembre.

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