República Islámica de Irán

18 al 20 de Octubre de 2010
Última visita a Irán

El progresivo estrechamiento de la relación bilateral entre la República Bolivariana de Venezuela y la República Islámica de Irán condujo a la realización de un total de diez visitas de Hugo Chávez Frías a esta nación. La primera de estas efectuada en agosto de 2000, a la cual le siguieron las realizadas en mayo y luego en octubre de 2001.

Más tarde, en noviembre de 2004, julio de 2006, junio y noviembre de 2007, abril y septiembre de 2009 y, finalmente, en octubre de 2010.

En esta ocasión, su llegada a Teherán, procedente de Ucrania, se produce alrededor de las once de la noche (11:00 p.m.) de la hora local del lunes 18 de octubre de 2010,179 mismo día en el que se arribaba al sexagésimo quinto (65°) aniversario del derrocamiento, por un sector del Ejército venezolano instigado por dirigentes y militantes del Partido Acción Democrática (AD), del Presidente constitucional, Isaías Medina Angarita, quien había resultado elegido para el período 1941–1946, el cual no pudo completar debido al golpe de Estado en su contra.

El Jefe de Estado venezolano fue recibido con los honores correspondientes por las autoridades iraníes encabezadas por Alí Akbar Mehrabian, Ministro de Industrias y Minas de la República Islámica de Irán, y por la parte venezolana por el Embajador de Venezuela en Teherán, David Velásquez.

El embajador David Velásquez expresaría que, en esta ocasión, se daría continuidad a:

…las relaciones estratégicas entre ambos países, que se reflejan en la existencia de más de 80 proyectos de cooperación que permiten explorar no sólo áreas de integración bilateral, sino también en los esquemas sur-sur, y los de fortalecimiento de las políticas de desarrollo social y de integración en la lucha por el bienestar de los pueblos, la soberanía y la justicia social…

El propio Chávez Frías expresaría a su llegada a la capital iraní que “…los mecanismos de cooperación entre Venezuela e Irán ya tienen vida propia. Las relaciones entre Venezuela e Irán son sólidas y muy profundas…”.

La República Bolivariana de Venezuela y la República Islámica de Irán habían alcanzado un entramado jurídico que daba soporte a la relación bilateral a través de la suscripción de más de doscientos (200) memorandos de entendimiento y acuerdos de cooperación en diferentes sectores, amén de haber logrado elevar el volumen de su intercambio comercial por encima de los cinco mil millones de dólares (U.S. $ 5.000.000.000).

Por otra parte, ese mismo día las agencias noticiosas internacionales daban cuenta de la intervención del Embajador de la República Bolivariana de Venezuela en la Organización de las Naciones Unidas, Jorge Valero Briceño, en la cual exigía la destrucción total y completa de las armas nucleares en el mundo.

El embajador Valero Briceño expresó que la delegación de Venezuela en Naciones Unidas consideraba que: “…los países poseedores de armas nucleares tienen la mayor responsabilidad en la aplicación de medidas tendientes a reducir y eliminar sus arsenales nucleares, en consonancia con la letra y espíritu del Tratado de No Proliferación (TNP)…”.

Al agregar que “…el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez, ha alertado al mundo de que el mayor riesgo de que se desate una guerra nuclear en el mundo proviene de Israel, que tiene bombas atómicas…”, realizó un exhorto por parte de la diplomacia venezolana, para trabajar en el fortalecimiento del plan de acción que se había adoptado para el desarme nuclear, con plazos debidamente establecidos.

A estos efectos, especificó: “…mi delegación subraya la necesidad de instrumentar el Plan de Acción para el desarme nuclear y se fije el año 2025 como la fecha límite para el logro de un mundo libre de armas nucleares…”.

Así las cosas, el martes 19, en la ciudad de Teherán, el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez, es recibido por su homólogo iraní Mahmud Ahmadineyad, en el palacio presidencial persa.

En este encuentro los dos mandatarios, en conjunto con sus respectivos equipos técnicos y políticos, abordaron la agenda de trabajo en la cual figuraban diferentes consideraciones geopolíticas, entre estas el potenciamiento de vínculos con otros países en aras, tanto del desarrollo, como de la paz y seguridad internacional, una asociación marítima binacional y la participación venezolana en el yacimiento de gas “South Pars”, considerado el más grande y rico del mundo, ubicado en el Golfo Pérsico.

A la fecha, diversas empresas multinacionales habían retirado sus inversiones del “South Pars” por las sanciones que el Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas había resuelto contra la nación persa como consecuencia de haber continuado con el desarrollo de su programa de generación de energía nuclear con fines pacíficos.

La idea de la creación de una sociedad marítima conjunta pasaba por fortalecer la exportación y el transporte de crudo. Se anunció que la misma, además, permitiría a Venezuela exportar más de medio millón de barriles de crudo a Europa y Asia. El establecimiento de esta iniciativa había partido de un memorando de entendimiento previo, suscrito entre ambos países.

Por otra parte, es necesario acotar que ya había sido inaugurado el Banco Venezuela–Irán, con un capital de cincuenta por ciento (50%) por cada una de las partes, por lo que se estaba en una fase de evaluación de proyectos; el monto que, a la fecha, manejaba el Banco era de doscientos millones de dólares (U.S. $ 200.000.000), capital que se preveía incrementar para ese año 2010 a seiscientos millones de dólares (U.S. $ 600.000.000).

El miércoles 20, el mandatario venezolano inició la jornada en una exposición de innovaciones tecnológicas y nanotecnología, luego de la cual visitó un monumento en memoria a héroes de la nación persa.

También, entre las primeras actividades desarrolladas, participó en la inauguración de un proyecto inmobiliario en las inmediaciones de la capital iraní, el complejo habitacional Nueva Parand, ubicado a treinta y cinco (35) minutos de Teherán, donde apreció el método iraní de industrialización en la construcción de viviendas, en el marco del estudio de un proyecto para el desarrollo de ciudades socio productivas, a fin de llevar a cabo un proyecto habitacional similar, en el norte llanero de Venezuela.

Durante el recorrido se resaltó que la experiencia iraní en esta materia se ponía a la disposición de Venezuela.

Posteriormente, Chávez Frías y su homólogo iraní, Ahmadinejad, participaron junto a sus respectivas delegaciones en la ceremonia de suscripción de once (11) instrumentos bilaterales en materia de vivienda, comercio y petróleo, planteados bajo un plan de desarrollo mutuo para los siguientes diez (10) años.

Entre los nuevos acuerdos suscritos figura uno para la construcción conjunta de una refinería de petróleo en Siria, rubricado por el Ministro de Energía y Petróleo de Venezuela, Rafael Ramírez, y su homólogo de Irán, Masud Mirkazemi.

Asimismo, destacan en el sector energético un memorando de entendimiento entre las respectivas petroleras nacionales, Pdvsa y Petropars, para el desarrollo de proyectos conjuntos de petróleo y gas; un acuerdo entre PDV Marina de Venezuela y la compañía naviera nacional de Irán para la creación de la sociedad de transporte marítimo de crudo; y otro de asesoría para la construcción de cincuenta mil (50.000) viviendas en Venezuela.

Con esta visita, Chávez Frías fortalecía la cooperación económica, particularmente en el sector energético, con la República Islámica de Irán, afectada por sanciones internacionales implementadas por el Consejo de Seguridad de la ONU, instancia nada democrática y muy poco representativa de la comunidad internacional.

Ese mismo día, luego de la reunión de trabajo en el palacio de gobierno, ofreció una rueda de prensa conjunta con su homólogo iraní, Mahmud Ahmadineyad, en la cual indicó que la visita había permitido afianzar la alianza estratégica. Refirió que, más allá de los nuevos acuerdos suscritos habían compartido apreciaciones y consideraciones sobre temas de alto interés geopolítico y económico.

Indicó que, entre los once (11) nuevos acuerdos, los cuales calificó de estratégicos, se contemplaba el aspecto social en temas de viviendas y microempresas, y especificó que, en un par de semanas, debía estar en Teherán una comisión venezolana para abordar el tema de la vivienda.

En sus palabras finales, reiteró el irrestricto apoyo a la Revolución Islámica, y exigió respeto para Irán. Igualmente, el líder suramericano realizó una visita a la Universidad Central de Teherán donde sostuvo un encuentro con los integrantes de su comunidad educativa.

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