República Francesa

19 y 20 de Noviembre de 2007
Encuentro con Nicolas Sarkozy
En búsqueda de la paz en Colombia
(París)

En horas de la noche del lunes 19 de noviembre de 2007 Hugo Chávez Frías llega a París, Francia, a través del aeropuerto parisino Orly, donde realiza la tercera parada de la gira que lo ha llevado a Arabia Saudita e Irán, en esta sexta oportunidad que llega a tierras continentales galas, como Presidente venezolano en ejercicio, lo hace para cumplir con una visita oficial por invitación que le había sido formulada por su homólogo francés, Nicolas Sarkozy.

Aun cuando el tema central del encuentro entre ambos Jefes de Estado giraba en torno al canje humanitario en Colombia en el cual Chávez Frías actuaba como mediador, la ocasión era además utilizada para abordar la agenda bilateral que ya había venido fortaleciéndose entre el gobierno de Chávez Frías y el anterior gobierno francés de Jacques Chirac.

Así las cosas, a pesar que Chávez y Sarkozy ya habían sostenido contactos vía telefónica en un par de ocasiones para evaluar el tema del canje humanitario esta era la primera oportunidad en que ambos se reunían desde que Sarkozy llegara al gobierno francés en mayo pasado.

Como se sabe, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), poseían en condición de secuestrada a la ex candidata presidencial colombiana, Ingrid Betancourt, que también poseía la nacionalidad francesa, razón por la cual el Presidente Sarkozy se interesaba en su liberación y en el rol de Chávez Frías en este proceso.

A su llegada a París, donde además tenía previsto un encuentro empresarial con industriales franceses, antes de la cita con su homólogo galo, desmintió la matriz mediática que quiso ser impuesta internacionalmente según la cual su recién finalizada visita a Irán tenía como objetivo asesorarse en la construcción de una bomba nuclear “chavista”, por lo que una vez más se vio en la necesidad de denunciar la manipulación de medios de comunicación internacionales.

En relación a las manipulaciones mediáticas para fundamentar sanciones a Irán indicaba que si ocurriera un ataque de los Estados Unidos de América a la República Islámica de Irán el petróleo llegaría a doscientos dólares (U.S. $ 200) en poco tiempo.

Comparó las acusaciones a Irán con las que le imputaran al gobierno del ex Presidente iraquí, Ṣaddām Ḥusayn Abd al-Maŷīd alTikrītī, a quien los estadounidenses y sus aliados habían acusado en 2003 de poseer un arsenal de armas de destrucción masiva, que a más de cuatro años y medio (41/2) de la invasión a esa nación no habían sido encontradas, de hecho nunca aparecieron, toda vez que nunca existieron, fue sólo una burda y descarada manipulación a la opinión pública mundial para invadir un nación con uno de los reservorios de petróleo más importantes del medio oriente, cuyo gobernante además ya no les era útil, una vez pasada la guerra Irán-Iraq (1980-1988) en la cual lo habían apoyado abiertamente en el enfrentamiento que sostenía con el Irán de los Ayatolás.

Sobre el tema indicó que no solamente los Estados Unidos de América sabían que era una gran mentira la supuesta existencia de armas de destrucción masiva por parte del gobierno de Saddan Hussein, sino que también lo sabía el gobierno de España de aquel momento, y el gobierno inglés, recordando que por el contrario Francia bajo la administración del ex Presidente francés, Jacques Chirac, se había negado a apoyar la invasión a Iraq.

A su llegada al hotel donde se alojó en París, indicó a los representantes de los medios de comunicación que le esperaban en ese lugar “…yo quiero pensar más allá, en la paz en Colombia. Un verdadero tratado o acuerdo de paz es posible en Colombia, porque tiene que ser posible, ninguna guerra es eterna…”.

En este contexto indicó además que en las conversaciones sostenidas con el delegado del secretariado de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), Iván Márquez, éste le reflexionaba sobre lo difícil que era llegar a un acuerdo humanitario en medio de los combates y bombardeos propios de la guerra.

Al respecto se mostró esperanzando sobre la posibilidad de un cese al fuego, y señaló que “…con el ELN creo que está mucho más cercana la posibilidad, más allá de las declaraciones y eventos que no están planificados o desconectados del acuerdo en sí, pero, más allá de eso, yo apuesto completo por lograr el canje…”.

Valoró positivamente el apoyo que la Unión Europea le había ofrecido al esfuerzo que realizaba, así como la disposición de ayuda que habían expresado los mandatarios de Nicaragua, Daniel Ortega; Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; el Mercosur, y el Grupo de los 77 (G-77).

En esta oportunidad hizo mención a que siendo militar activo había estado en la República de Guatemala, oportunidad en la cual pudo vivir lo duro del enfrentamiento en esta nación centroamericana, reveló que él estaba de curso y se encontraba en las montañas de Guatemala, habiendo podido conversar con los militares guatemaltecos sobre un conflicto que nunca se detuvo tras la injerencia estadounidense para derrocar a Jacobo Árbenz, en 1954.

Amplió la remembranza latinoamericana con el asesinato en Colombia de Jorge Eliécer Gaitán, el 9 de abril de 1948, lo cual definió como una violencia que generó más violencia.

En las instalaciones del hotel también tuvo la oportunidad de intercambiar impresiones con becarios de la Fundación Gran Mariscal de Ayacucho, e integrantes del capítulo Francia del grupo internacional Manos Fuera de Venezuela.

En el desarrollo de la parte sustantiva de su agenda parisina Chávez Frías llega alrededor del mediodía de la hora local el martes 20, al Palacio del Elíseo, sede del Ejecutivo francés, para la reunión con su homólogo, Nicolas Sarkozy, en la que además participan los cancilleres de ambos mandatarios, Nicolás Maduro y Bernard Kouchner, así como la senadora colombiana Piedad Córdoba, y la secretaria de gobierno de los derechos humanos, Rama Yade, nacida en Senegal, la más joven del equipo de Sarkozy.

Como el mismo Chávez Frías señaló éste quería ir mucho más allá de la liberación de los rehenes, y de alcanzar un acuerdo humanitario, quería llegar a alcanzar la paz definitiva en territorio neogranadino, en la coyuntura confiaba en que las posibilidades de alcanzar un canje se fortalecerían con este encuentro del cual esperaba iniciar un plan de trabajo con su homólogo francés, así lo había comentado a su llegada a París.

Del mismo modo, al referirse a la liberación de los cautivos aseguró que todo se podía lograr con buena voluntad y sentido humano, resaltando la necesidad de un encuentro con el líder de las Farc, Manuel Marulanda.

Al respecto, indicó que en el encuentro que había sostenido hacía pocos días con su par colombiano, Álvaro Uribe Vélez, en Santiago de Chile

…estuvimos hablando sobre la posibilidad de un encuentro con Marulanda, yo le he insistido al Presidente Uribe en la necesidad de ese encuentro, y se abrió una posibilidad, e incluso el propio Uribe, en un gesto de resolución o como expresión de su resolución, dijo: “bueno, hasta yo pudiera ir”…

En su rol de mediador que cumplía desde el mes de agosto de ese mismo año en el proceso de canje humanitario, había logrado importantes avances, a través de contactos permanentes con el comisionado de paz en Colombia, Luis Carlos Restrepo y con el Presidente de Colombia, Álvaro Uribe, incluso había logrado reunirse con un miembro del secretariado de las Farc.

La Senadora Piedad Córdoba, por su parte, destacaba que este encuentro abría nuevas posibilidades al aunar esfuerzos para el delicado trabajo que requería el canje humanitario.

Por su parte, Astrid Betancourt, hermana de Ingrid Betancourt, manifestaba que la “…mediación del Presidente Chávez ha sido fundamental para estar en el punto en el que hoy, después de cinco años, estamos…”, reconociendo en él “…el humanismo, la especificidad y la capacidad de comprender en su real dimensión el problema que se está viviendo…”, agregando que “…en 2005 tuve la oportunidad de entrevistarme con él y pude ver su templanza, su capacidad de análisis y el conocimiento de los detalles importantes en este tema…”.

Según manifestara la hermana de Ingrid Betancourt “…el liderazgo político del Presidente Chávez en Latinoamérica podría llevarlo a posicionarse como un real líder de la defensa de los derechos humanos, de concretar el avance del conflicto colombiano…”.

Para muchos analistas el intempestivo cambio de actitud de Uribe Vélez hacia el rol que cada vez con mayor efectividad y protagonismo venía desempeñando Chávez Frías, claramente expresado por Astrid Betancourt, producto del cual abrupta y sorpresivamente para el mundo entero lo separa de las gestiones que venía desempeñando en forma exitosa, obedece a lineamientos recibidos de sectores del establishment estadounidense que no veían con buenos ojos, más bien veían como una amenaza, el crecimiento aún mas exponencial del liderazgo internacional de Hugo Rafael Chávez Frías, de llegar él a concretar no solamente la liberación de los rehenes, incluidos a tres (3) agentes de la estadounidense Agencia Central de Inteligencia (CIA) que también permanecían cautivos de las Farc, sino un acuerdo de paz que pusiera fin al conflicto armado en Colombia; de hecho, ya diversos actores de la comunidad internacional pensaban en el nombre de Hugo Rafael Chávez Frías como candidato para el premio nobel de la paz.

Luego de esta fuerza inducida en la política colombiana, Uribe Vélez dio un giro de ciento ochenta grados (180°) en el tratamiento del conflicto, pasando de las conversaciones para la negociación de la paz hacia las acciones militares frontales sin posibilidad de negociación de ningún tipo, en lo que autodenominó con el eufemismo de “política de seguridad democrática”.

De hecho, los familiares de Ingrid Betancourt manifestaban que sentían que “…el trabajo decidido y voluntario del Presidente Chávez en su papel de mediador, es la primera real y verdadera luz de esperanza que se ha avivado en estos más de cinco años de cautiverio…”.

Para Yolanda Pulecio, madre de Ingrid Betancourt, “…una puerta de esperanza se abrió en agosto pasado cuando la senadora colombiana, Piedad Córdoba, nombrada por el mandatario neogranadino, Álvaro Uribe Vélez, como facilitadora, solicitara la ayuda del jefe del Estado venezolano, Hugo Chávez Frías…”.

La señora Pulecio refiriéndose al avance obtenido desde agosto hasta noviembre de 2007 señaló que “…ha sido supremamente importante; la disposición de ayudar del Presidente Chávez nos devolvió la fuerza para seguir en esta lucha que estamos librando desde hace más de cinco años…”.

Por su parte, Lorenzo Delloye, hijo de la ex candidata presidencial colombiana, se refirió a Chávez Frías como “…uno de los líderes más importantes de la izquierda latinoamericana…”.

El propio Chávez Frías durante una rueda de prensa que ofreciera desde el Hotel Hyatt Park en la ciudad de París, al término de su visita, dijo estar dispuesto a ir hasta el Caguán a instalar una mesa de encuentro con el líder de las Farc, lo cual había sido planteado en la conversación que sostuviera con Iván Márquez, integrante del secretariado de las Farc en su reciente visita Caracas.

El planteamiento implicaba que las Farc liberarían a un primer grupo de rehenes, y luego el mandatario venezolano se trasladaría hasta un sitio previamente acordado para instalar una mesa de diálogo e iniciar un proceso de liberación total.

Aprovechó para agradecer la invitación que le hiciera el Presidente Nicolás Sarkozy a París, donde dijo haber sido recibido como un amigo, lo cual consideró muy positivo para Venezuela y para Colombia, al tiempo que señaló que las relaciones bilaterales entre Caracas y París fueron revisadas para continuar fortaleciendo el acercamiento entre ambas naciones.

Al ser consultado sobre el impasse con Juan Carlos de Borbón dijo que no accedería a las peticiones del gobierno de España de emitir un comunicado conjunto para dar por cerrado el caso, que no estaba de acuerdo con esa solicitud pues no fue él quien irrespetó al rey, sino al contrario. “…No nos callaremos más nunca, Su Majestad, no lo acepto. El irrespetado soy yo. Yo ni le dije nada (…) nosotros no somos súbditos del Rey de España…”.

Sobre el tema concluyó diciendo

…más allá, yo no tengo ningún conflicto con España, solo lo que ocurrió en Chile y el mundo pudo ver. El Rey lo menos que debe hacer, porque él es un hombre serio, es pedir disculpas, es un error del Rey, que lo reconozca, faltó el respeto a un jefe de Estado y a la cumbre, pero nosotros no tenemos ningún problema con la instituciones y con el pueblo de España…

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